La Guía de la Premier League 2023/24

La Premier League. La máxima categoría del fútbol británico. Los veinte mejores clubes del fútbol inglés en la actualidad se enfrentan en una contienda de 38 jornadas por distintos objetivos (el título, la clasificación europea, la permanencia…). La afición, a su vez, recibe una sobredosis de deleite, pues esta competición es uno de los mejores shows del deporte. Así lo va demostrando cada curso.

Esta 2023/24, el torneo presenta una nueva edición que llenará los ojos de sus espectadores con calidad y pasión. De la mano de estrellas del balompié europeo, desde los banquillos hasta los terrenos de juego.

El fin de esta guía es otorgar a los lectores una imagen nítida de cada uno de los equipos. Individualmente, se hablará del contexto previo/objetivos, la figura del entrenador, el trabajo en la ventana de fichajes y el plantel con once tipo de todos los participantes del campeonato.

Redactado por Alexis Guanchez

Capítulo I. Arsenal

Premier League
Arsenal Football Club.

Contexto y objetivos

El reciente subcampeón de la Premier League. Campeón vigente de Community Shield. El club que casi logra lo imposible: ganarle una liga al imparable Manchester City de Pep Guardiola. Un proyecto ambicioso como pocos, que incrementó revoluciones increíblemente la campaña pasada.

Kako Alonso: «El Arsenal de Arteta entra en un nuevo año de proyecto tras una temporada 2022/23 de mucho aprendizaje y avance. Este Arsenal hace años que luce buen juego, un modelo asentado y talento correspondido, pero quizás el factor competitivo le separaba de grandes realidades. El fútbol premia la soberbia de no solo ser bueno, sino además saberlo y transmitirlo al rival. Los de Arteta permanecieron durante meses liderando la Premier League, y las lesiones junto a un natural factor emocional acabaron por dejarse arrebatar el título. ¿Decepción? Pues sí. ¿Golpe de efecto de proyecto? También. Aquello supuso hacer ver que el Arsenal sabía estar, pero debía madurar el factor competitivo. Fue una muestra de que el nivel ya existía, y que lograr girar la narrativa para que fuera el Manchester City el que pudiera ‘dar la sorpresa’ suponía un giro de 180 grados del club.

De cara a esta temporada 2023/24, el Arsenal empezó tocando metal en Wembley ante el reciente campeón del triplete. Momentos grises, algunos brillantes, pero una resistencia psicológica severa. El equipo nunca cayó, como también ocurrió ante el Manchester United en el Emirates. Rice y Havertz suponen variaciones en una estructura que ya era óptima. Arteta está inviertiendo en el segundo como interior izquierdo, y más allá de obtener rédito inmediato, es importante percibirlo con mira al medio-largo plazo en pro de añadir un factor de imprevisibilidad al equipo. Este Arsenal será mejor, no cualitativamente (que ya lo es), sino porque lo será de más formas. No nos sorprendamos si hay un buen papel en Champions League (pese a volver tras varios años fuera), pues el proyecto vira hacia preparar grandes escenarios. Capas y más capas en pro de elevarlo a poder mirar a los ojos a los ‘cocos’ europeos.

¿En Premier League? Recoger lo sembrado el curso pasado y volver a permanecer arriba. No es cuestión de haber llegado en primera instancia, sino de mantener la constancia para ser ‘fijo’ en la pelea por el título. Aquellos ingredientes requeridos ya están. Parece vacío, pero el tiempo separa a este Arsenal de tocar el cielo. El proceso está en estado muy avanzado. Este curso veremos la capacidad de abarcar todas las competiciones de la más alta élite, además, sustentadas gracias a la profundidad de plantilla, no solo a nivel cuantitativo, sino sobre todo cualitativo. Más allá de ampliar o mantener numéricamente plantilla, la hay mejor. Optimismo, pese a haber atravesado un inicio de dudas. Este Arsenal no es peor, pero está intentando poder también ser diferente. Que no haya un único Arsenal, pese a mantener las raíces».

A inicios de la 22/23, la expectativa era que los gunners se asentaran en los primeros cuatro puestos, pero el hambre y la calidad dinamizaron los objetivos. Ahora el Arsenal es un equipo de clase mundial, que debe optar por todo. Competir, más allá de que la pelea sea dura. Un plantel potencial para dar lucha en todas las competiciones, pero que debe esperar a que nuevos mecanismos se refuercen y a sentir el desgaste de la exigencia de Champions League.

Entrenador y modelo de juego

Mikel Arteta, entrenador del Arsenal FC. (Photo by Clive Mason/Getty Images)

Mikel Arteta. Como un sueño inalcanzable: ex-jugador y leyenda del club, pupilo de Pep Guardiola y el principal protagonista del auge estelar del proyecto. El tercero post-Arsène Wenger, y el único que ha podido alcanzar un grado de inspiración similar a la afición desde que el francés abandonó el Emirates.

Jorge Vicente: «Países como China, Inglaterra o Grecia se jactan de haber inventado el fútbol, pero me cuesta no imaginar a los homínidos de la Etapa Lítica peloteando una piedra hasta descubrir su verdadera potencialidad. Hicieron de ella su punta de lanza, como luego los romanos las calzadas o los musulmanes sendas preciosas y minuciosas construcciones. El medio natural, tan enigmático como rocambolesco, ha visto cómo un diacrónico ser humano iba acertando sus acertijos en el llamado camino de la evolución. Esa primera condición salvaje, prosaica e impulsiva del ser humano se esconde hoy detrás de una sosegada pose que razona, construye y debate. Puestos en esta tesitura, ¿qué hay capaz si no el fútbol de hacer vibrar a ese neandertal que todos llevamos dentro? Por ello, repito, soy incapaz de pensar que el hoy llamado deporte rey, federado, profesionalizado y comercializado por todas partes pero que en su esencia no deja de ser un simple juego, se trate de una creación cuerda del hombre, pues responde a los más tribales instintos. Las pinturas rupestres eran en realidad formaciones, bocetos tácticos de la época. Hay quienes consideran el fútbol como una religión en sí mismo, asistido por profetas, mesías, apóstoles o incluso dioses y fundidas las páginas de su Biblia particular en pases magníficos y gambetas casi místicas, difíciles de creer. De esa fina línea que separa la divinidad de la humanidad, de esa cesura de donde emanan el talento y todo el resto de intangibles que nos permiten ser, viene Mikel Arteta.

Arteta llegó a la dirección técnica de un Arsenal a la deriva, carcomido por titiriteros que jugaban a los intereses con el club y por un rendimiento deportivo cada vez más preocupante. El legado de Arsène Wenger pesaba, y Mikel pronto comenzaría a ser empujado hacia la plancha del barco. Sus intenciones eran ambiciosas, benévolas, pero necesitaba bastante tiempo, algo inadmisible en una sociedad que no se detiene ni para respirar. Su intelecto y su trayectoria, entre la que encontramos su paso por el propio Arsenal como jugador o su estancia en el staff técnico de Pep Guardiola en el Manchester City, le dotaron de una visión futbolística prodigiosa, de una cálida y cercana pero también tajante sensibilidad moral y de un profundo sentimiento enraizado en Londres. Arteta entendía de dónde venía el Arsenal, dónde estaba y dónde debía estar.

Durante su primera temporada y media, Arteta se encontraba ante un Arsenal algo rudimentario en términos de plantilla. Con el apoyo incondicional de Edu Gaspar, también exjugador y actual director deportivo del club y también criticado hasta la saciedad, poco a poco fue Mikel estableciendo su seno de jugadores y perfiles, que no solo debían responder a determinadas cualidades y demandas futbolísticas; su mentalidad, personalidad y moralidad también jugaban (y juegan) papeles muy importantes. De ahí que hoy se respire tan buen ambiente en London Colney. Arteta no quiere cínicos ni ególatras narcisistas; quiere buenos chicos con una cabeza ambiciosa y amueblada que estén alineados con la propia cultura del club, que entiendan sus valores. Así, Arteta formó y mejoró a muchos de sus futbolistas. Fichó, no exento de críticas y blasfemias, y fue construyendo su modelo, fue dominando partidos, fue reuniendo adeptos para su causa particular y fue mostrando al mundo todo lo que aún estaba por mostrar. No obstante, la —tediosa— opinión pública continuaba colgándole el cono de la vergüenza al Arsenal. Tuvo que ser, en efecto, el materialismo histórico el encargado de desempañar un poco las lentes populares después de que Arteta y sus muchachos casi alzaran la Premier League 22/23 al cielo de Londres. Pero sigue habiendo hostilidad en el horizonte. Llámese envidia, llámese dogmatismo o llámese ignorancia: el ruido sigue merodeando cual tiburón en el Mar Rojo.

—Ladran, Edu, señal que cabalgamos— le dijo Arteta a su mano derecha».

En este Arsenal, Arteta aplica un 4-3-3 asimétrico sobre el papel, que traspone a 3-box-3 a la hora de atacar, con la unión de uno de los laterales a la zona medular, usualmente Zinchenko (o Partey, últimamente), con el fin de generar superioridades por dentro, aprovechando las sensibilidad de uno de sus laterales con el balón en los pies. Un equipo que defiende muy bien a campo abierto y que arriba es pura dinamita.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Declan Rice (116,6M€), Kai Havertz (75M€), Jurriën Timber (40M€), David Raya (cedido con opción a compra).

Salidas: Folarin Balogun (35M€), Granit Xhaka (15M€), Matt Turner (8,15€), Auston Trusty (5,8M€), Pablo Marí (4,9M€), Nuno Tavares (cedido con opción a compra), Kieran Tierney (cedido), Ainsley Maitland-Niles (libre), Marquinhos (cedido), Arthur Okonkwo (cedido), Rúnar Álex Rúnarsson (cedido).

Un Arsenal casi campeón que, realmente, necesita pocos retoques para ser un equipo preparado para la élite europea y la máxima exigencia semana a semana. La 22/23 demostró que el talento que constituye la nómina y la personalidad de cada dirigido de Mikel Arteta es única. Pocos clubes en el planeta gozan de tanta magia joven.

En ese orden de ideas, los gunners se han reforzado en vista de elevar un poco el “techo” y mucho el “suelo” del equipo, incorporando cromos versátiles para otorgar profundidad y competitividad a la rotación, además de ser futbolistas que resaltan con el balón en los pies, lo que seguirá potenciando su juego.

Entre las cuatro llegadas, la de Declan Rice se lleva todos los focos. El inglés es el jugador inglés más caro de la historia y por su ficha también pujaba el Manchester City, muestra de su perfil preponderante. Un jugador que permite modificar y liberar un poco del plan de juego mediante características inusuales en el planeta. Rice es especial.

Declan Rice, nuevo fichaje del Arsenal. (Photo by Mike Hewitt/Getty Images)

Adrià Jiménez Muñoz: «La llegada de Declan Rice al Arsenal obedece a la intención de Mikel Arteta de desbloquear el siguiente nivel en el equipo. Un paso más para acercarse a esa plantilla capaz de jugar varios partidos dentro de uno mismo, con una pólvora ofensiva que solo un centrocampista de la calidad defensiva del inglés puede permitir.

Para entender el fichaje del ex-jugador del West Ham, uno tiene que mirar a Thomas Partey. El ghanés, pivote del Arsenal estos últimos años, ha sido uno de los mejores en su posición. Eso sí, siempre desde un estilo de juego vertical, ofensivo, que lleva muchas veces a errores y caos. Y es en esa tendencia a la agresividad en el juego en la que Mikel Arteta ha querido echar el freno. El atrevimiento para los de arriba, parece pensar.

Declan Rice es un futbolista con capacidad para cubrir mucho terreno. Desde lo físico, pero también con balón gracias a su capacidad para desplazar y conducir. Su sola presencia sirve para que el equipo deje de tener la necesidad de situar a un interior más equilibrador (Granit Xhaka) para, como decía al inicio, destapar el tarro de las esencias ofensivas. Y es ahí donde coge más sentido otro de los fichajes del Arsenal en este mercado: Kai Havertz.

Que el alemán pueda ser el interior izquierdo del Arsenal solo se entiende porque detrás estará la escoba Rice para barrerlo todo. Presencia, físico y liderazgo también desde lo mental, pues lleva la capitanía bordada en el brazo desde que nació».

Declan es una herramienta invaluable para transformar y desarrollar el modelo de juego de Arteta. Ahí entra Kai Havertz, que, si bien puede actuar como delantero centro por su dominio físico y su lectura privilegiada, es una incorporación cuya intención apunta a ser la de encajarlo como interior izquierdo. La incertidumbre es que el alemán no puede replicar un rol tan responsable defensivamente como el de Xhaka, y ahí debe entrar la libertad que brinde Declan Rice.

También hay que pensar en la profundidad y variantes que brindan los refuerzos. Havertz, ingresando por cualquier arista de la parcela ofensiva. Lo mismo sucede con Jurriën Timber, un jerarca con el balón en los pies, que sabe conducir y tiene una emocionante capacidad pasadora; una figura excelsa para la fase de inicio, que puede irrumpir en cualquiera de las cuatro plazas defensivas, porque se adapta a cualquier ángulo. Made in Ajax, con una filosofía implantada que le gustará a Mikel Arteta.

Declan Rice, Kai Havertz y Jurriën Timber, los primeros tres fichajes del Arsenal este verano. (Photo by GLYN KIRK/AFP via Getty Images)

Por otro lado, la cesión de David Raya opta por elevar a sobremanera la competencia bajo palos. En este caso, la dirección deportiva se hace con un especialista top en la construcción, pues el español es uno de los mejores guardametas a la hora de participar en la salida de balón.

No obstante, Aaron Ramsdale es un líder en portería. Un seguro y que ya conoce la casa. Ahora, el británico tendrá mayor presión sobre sí mismo, así que el hambre debe aumentar y es evidente que el margen de error disminuye con Raya pisando sus talones. Será un duelo decisivo entre ambos.

Si bien este Arsenal está repleto de estrellas, hay una figura esencial en cada línea, cuyo papel y estado de forma condicionará excesivamente el dibujo de Mikel Arteta.

En la retaguardia, William Saliba será crucial un año más. El pasado curso su vuelta de cesión fue como un fichaje estelar para los gunners, y su rendimiento sorprendió a la afición. El francés es el defensor más contundente y voraz en campo abierto en la nómina, y posiblemente en toda la Premier League. Esta es su campaña de consagración como uno de los mejores del circuito europeo. Con White y Gabriel a los lados, buenos acompañantes con balón, constituyendo una defensa de piedra para este Arsenal.

En la zona medular, con la cinta de capitán e incidiendo en ataque frecuentemente, Martin Ødegaard es un virtuoso único. Con 23 años se ha llenado de jerarquía y posicionado como un volante excesivamente influyente en la circulación del juego y en la producción goleadora. 15 goles y 8 asistencias, sumada a su técnica inigualable. Siendo el hombre definitivo de Mikel Arteta, lleno de personalidad y superioridad para mostrarse como uno de los mejores activos de todo el torneo.

Más adelantado, Bukayo Saka es un elegido. Extremo derecho clase mundial con apenas 21 años. Desparpajo y cabeza fría con el balón en los pies. Un impacto magno cada vez que el esférico pasa por él. Escurridizo y astuto al espacio, en lo asociativo o en zona de remate. Una joya invaluable, que rompe con cualquier paradigma de la posición. Siendo quien equilibra el caos de Martinelli al otro lado, que se lleva la mayoría de acciones, con Saka más discreto.

William Saliba, Martin Ødegaard y Bukayo Saka, futbolistas del Arsenal. (Photo by Ryan Pierse/Getty Images)

Once tipo

El once tipo del Arsenal. (La Pizarra del Míster)

Capítulo II. Aston Villa

Premier League
Aston Villa Football Club.

Contexto y objetivos

El proyecto del Aston Villa es uno que ha quemado etapas a una velocidad abismal. Arrancó una nueva era en la 19/20 con su ascenso a la Premier League; aquel curso, el club se salvó por un punto y arrancó el siguiente verano a invertir y dar forma a lo que es hoy en día. Posteriormente, en la 21/22 el plantel sufrió una reconstrucción ofensiva con la salida de Jack Grealish, pieza crucial, en su día. Ahora, el equipo ha conseguido activar a varios nombres de su nómina y su reciente séptimo puesto en el torneo invita a confiar en la posibilidad de competir a los más grandes del campeonato.

Daniel Chiquillo: «Para hablar de este Aston Villa hay que retroceder a noviembre del 2022. Con el club rozando el descenso, Unai Emery cogió el mando del equipo de Birminghan y lo convirtió en uno de los mejores de la segunda vuelta. De esta manera disputarán la UEFA Conference League y el objetivo de esta campaña es repetir la participación europea.

Con el español asentado, la mano de Monchi en la dirección deportiva y una plantilla reforzada por nombres como Moussa Diaby, Nicolò Zaniolo, Youri Tielemans y Pau Torres, se espera una participación ilusionante, con expectativas altas.

Los villanos cuentan con un proyecto definido para poder competir y mantener la disputa en la parte alta de la tabla. Sin duda es uno de los equipos a seguir y no se descarta que le pelee un puesto a los equipos del big six».

Andrés Castañera: «Los villanos. La Premier League 23/24 tiene muchas expectativas puestas en ellos. No es para menos después de ver el rendimiento del equipo desde que llegó Unai Emery, la verdadera estrella de Villa Park. Tampoco después de hacer otro mercado de fichajes super ilusionante, sumando jugadores de nivel Champions League, sencillamente».

Si bien se esperaba que la temporada pasada la inversión viera frutos en su inicio, Steven Gerrard como técnico sostuvo un pésimo estado de forma que hizo que los ‘villains’ cayeran en el fondo de la tabla de clasificaciones. Después, el 2023 de los de Birmingham con Unai Emery al mando es fabuloso, y se estima que la campaña entera del español y los nuevos fichajes sea altamente competitiva.

Entrenador y modelo de juego

Unai Emery, entrenador del Aston Villa. (Photo by George Wood/Getty Images)

Unai Emery es un rey en Europa. El técnico conocido por coronar tres veces consecutivas al Sevilla en la Europa League. Con experiencia en PSG, Arsenal o Villarreal en el máximo nivel. Destacado por su versatilidad en lo táctico, aunque con matices fijos en todos sus equipos y, sobre todo, en este Aston Villa que dirige.

El español ya ha fijado una estructura que necesita, únicamente, optimizarse y reinventarse para seguir obteniendo resultados favorables. Emery ha construido, en pocos meses y un tramo lleno de presión, un equipo muy profundo en ambas bandas y con armamentos fiables para dar lucha entre los primeros puestos.

Con un lateral alto en banda izquierda (Moreno/Digne) como mayor dador de amplitud, el Villa de Emery es muy estimulante. Con dos exteriores/interioes en bandas (McGinn/Bailey-Ramsey/¿Zaniolo?) que compensen con participación por el medio y dos pivotes que se adueñan de duelos y de la orientación de las posesiones (Douglas Luiz-Kamara). En fase de finalización, su delantero percibe oportunidades de asociarse y de romper al espacio en muchos contextos, mientras que defendiendo es un equipo donde la contundencia está presente, aunque eso podría mutar a lo largo del año.

El 4-4-2 que ha acentuado Unai Emery tiene aún mucho por ganar, desde el talento, el físico y la química de sus nombres, principalmente. Las incorporaciones pueden dar un salto de calidad y ocasionar cambios en sus ideas, lo que, posiblemente, convierta su pizarra en una más efectiva cada fin de semana.

Andrés Castañera: «Ahora queda ver cómo evoluciona el equipo con los cambios y con las bajas. A pesar de haber sumado grandes jugadores, también ha perdido piezas clave nada más ha empezado la temporada. Las lesiones no están permitiendo que puedan crecer como al técnico español le gustaría. Buendía y Mings serán bajas de larga duración.

También ha cambiado el sistema. La campaña anterior se sustentó en el clásico 4-4-2 de Emery, pero en esta, estamos viendo un 3-4-2-1. Así, creo que tratará de proteger a Pau Torres y, a su vez, potenciar piezas como Cash, McGinn o Álex Moreno cuando este disponible».

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Moussa Diaby (55M€), Pau Torres (33M€), Nicolò Zaniolo (cedido), Clément Lenglet (cedido), Youri Tielemans (libre).

Salidas: Marvelous Nakamba (2,9M€), Ashley Young (libre), Morgan Sanson (cedido), Wesley, Jed Steer (libre).

Ante la intermitencia (por irregularidad y lesiones) de Emiliano Buendía, este Aston Villa echaba en falta un líder en ataque. Capacidad ante contextos adversos, movimientos que complementen a la referencia en punta y desequilibrio. Ahí entra Moussa Diaby. El proveniente de Bayer Leverkusen aparece con la estela de estrella y será una figura determinante para Unai Emery. Con gol en su debut, el socio perfecto para Ollie Watkins y una máquina de correr y condicionar encuentros.

Moussa Diaby, nuevo fichaje del Aston Villa. (Photo by Stu Forster/Getty Images)

Pau Torres, Youri Tielemans y Nicolò Zaniolo, sin embargo, llegan sin un puesto asegurado en el once. El español deberá competir en una disputa desde cero en la zaga central, donde él y Diego Carlos apuntan como favoritos. Tielemans, por su lado, es un jugador capaz de ejercer el rol de Douglas Luiz, sin tanto músculo, pero con más conducción y creatividad en los últimos pases, más ‘tacto’ con balón. Finalmente, Zaniolo responde a una necesidad importante del equipo, que es la aptitud de ser dañino entre líneas en el rol de banda; es decir, luchar el puesto de Bailey y, quizá, potenciar la pizarra de Emery si gana la titularidad.

Entre los cromos del año pasado, los Emiliano Martínez, Álex Moreno y Ollie Watkins deben mantenerse creciendo para que el techo de este equipo evolucione. No obstante, Boubacar Kamara, por talento y perfil, es uno que quizá debería dar un salto de nivel y liderazgo mucho más alto de lo normal; el francés es un mediocentro capaz de adueñarse por completo de la base si las lesiones le respetan. Kamara puede aportar el temple y la visión que necesita este Villa en los primeros pases, además de ser un jerarca en los cambios de orientación de la posesión en la parte alta del campo. Es su año de confirmación.

Boubacar Kamara, jugador del Aston Villa. (Photo by Lewis Storey/Getty Images)

Once tipo

El once tipo del Aston Villa. (La Pizarra del Míster)

Capítulo III. Bournemouth

AFC Bournemouth.

Contexto y objetivos

Como recién ascendido el año pasado, el Bournemouth partía como una plantilla débil y un Scott Parker insatisfecho con el mercado realizado en verano. No obstante, la llegada de Gary O’Neil a los banquillos fue un milagro para los aficionados cherries. Tras acabar 15º y mantener la categoría ante todo pronóstico, este verano la directiva ha invertido y reforzado más que el año pasado.

El proyecto pasa una etapa de transición, un cambio de estilo importante y riesgoso, con nombres nuevos en sus filas, que es la premisa para asentarse como equipo de Premier un año más y establecer bases sólidas para el largo plazo.

Entrenador y modelo de juego

Andoni Iraola, entrenador del Bournemouth. (Photo by Henry Browne/Getty Images)

Gary O’Neil parecía capacitado para afrontar, un año más, el reto de la Premier con el Bournemouth. De hecho, era cuestionable su destitución. Sin embargo, la llegada de Andoni Iraola al fútbol inglés va a deleitar a cada espectador del torneo. Su propuesta, además de ser realmente moderna y original, viene de tener una trascendencia enorme en LaLiga, con su Rayo Vallecano.

Iñaki María Avial: «Andoni Iraola ha dejado un vacío enorme en La Liga española. Y, también, una herencia riquísima. Por la frescura que le dio al Rayo Vallecano, equipo al que devolvió a la máxima categoría en 2021, y por cómo contribuyó a cambiar la tendencia estilística del campeonato. Uno en el que imperaba el fútbol cerrado, ritmo lento y poca continuidad; pero que se topó con la verticalidad, garra y ambición de los vallecanos. Iraola estableció un plantel que, más allá de la portería y la demarcación del ‘9’, se podía recitar de memoria, bajo un esquema base en 4-2-3-1. Más allá de las dificultades para defender con la línea defensiva muy adelantada, ese es uno de sus mayores “peros”, el hecho de tener pocas variantes en cuanto a nombres y plan de partido. Lo cual no implica, precisamente, que fuese fácil de maniatar para los adversarios. Todos conocían sus patrones de juego y fortalezas: presión asfixiante por tramos, sociedades ofensivas telepáticas (especialmente, en bandas), capacidad para romper líneas… Pero, aun así, casi nadie fue capaz de desnaturalizar a un equipo de identidad marcada, alta confianza en sí mismos y que no se andaba con rodeos. En su primera temporada en primera división, el Rayo convirtió su estadio en un fortín competitivo (corto, estrecho y con la grada cerca; similar al Vitality Stadium del Bournemouth) y creó una gran comunión con la afición, pese a la lucha que mantenían los hinchas con la directiva. Otro aspecto a mejorar sería la sostenibilidad de esta puesta en escena tan pasional y enérgica a lo largo de la temporada. Tanto en la 21/22, como en la 22/23, el Rayo Vallecano fue de más a menos y se cayó al inicio de la segunda vuelta. Eso explica que se quedará ambos cursos sin clasificación europea, a pesar de pasar muchas jornadas entre los siete primeros clasificados».

En Inglaterra podemos esperar que siga desarrollando una idea similar a la vista en España. Ahora, con futbolistas muy eléctricos y con un margen de mejora importante. Iraola llega para convertir al Bournemouth en un equipo lleno de personalidad y caracterizado por su dominio de las presiones altas. Necesitará tiempo para trabajar, pero irá progresivamente construyendo algo muy divertido.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Tyler Adams (26,9M€), Hamed Junior Traorè (25,6M€), Alex Scott (23M€), Milos Kerkez (17,8M€), Romain Faivre (15M€), Justin Kluivert (11,9M€), Max Aarons (8,1M€), Ionut Radu (cedido), Luis Sinisterra (cedido).

Salidas: Ben Pearson (1,5M€), Jefferson Lerma (libre), Jordan Zemura (libre), Jack Stacey (libre), Romain Faivre (cedido), Jaydon Anthony (cedido), Mark Travers (cedido), Jamal Lowe (cedido).

La hoja de ruta del B’mouth este mercado se ha basado en rejuvenecer su plantilla con figuras talentosas que sean capaces de sumar al ecosistema de Andoni Iraola. Electricidad y despliegue para presionar y armar ataques con velocidad. Jugadores estimulantes que se añaden a lo que ya funcionó el año pasado.

La salida de Jefferson Lerma, a priori, es dolorosa. Hipotéticamente, Tyler Adams llega como “reemplazo” del colombiano, un futbolista menos físico, pero con aptitudes claras con balón para la nueva idea de juego, menos rocosa. Y a ese medio del campo se agrega Alex Scott, que llega como una de las grandes joyas de Championship, con necesidad de rodaje para explotar su dinamismo y creatividad; un futbolista que cuaja a la perfección con Andoni Iraola, y que con Adams protegiendo a su lado tendría la libertad necesaria para volar.

También se ha dado un cambio llamativo en los laterales. Milos Kerkez y Max Aarons son un par de carriles muy potentes físicamente, verticales y jóvenes (19 y 23 respectivamente). Aunque, de momento, están un poco atados a falta de seguir puliendo el sistema de juego, se presupone que serán laterales muy profundos y productivos ofensivamente. Kerkez parte siendo uno de los más prometedores de su posición del panorama europeo (como Tijjani Reijnders en AZ) y Aarons llega un poco apagado tras años sin salir de Norwich City, pero con condiciones de lujo para su nuevo destino.

Milos Kerkez, jugador del Bournemouth. (Photo by Henry Browne/Getty Images)

En parcela netamente ofensiva, el club gana variables. Sosteniendo Philip Billing (que también puede actuar como centrocampista), Marcus Tavernier, Ryan Christie, David Brooks, Dominic Solanke… con el primer año completo de Antoine Semenyo, Dango Ouattara y Hamed Junior Traorè, más las llegadas de Justin Kluivert o Luis Sinisterra, el Bournemouth acumula talento y distintos perfiles que funcionarán para competir en el ataque.

En la zaga central, con Marcos Senesi o Ilya Zabarnyi llenos de hambre de titularidad, Lloyd Kelly se lleva focos importantes. Un central sólido y contundente defendiendo que cuenta con un pie izquierdo genial para lanzar el juego directo. Es posible que sea el líder de la zaga, aunque tenga competencia pisando sus talones.

Lloyd Kelly, defensor del Bournemouth. (Photo by JUSTIN TALLIS/AFP via Getty Images)

Solo queda la incógnita de cómo puede impactar la poca experiencia de algunos futbolistas en la máxima competición británica, pero no cabe duda de que hay una cantidad de nivel emocionante en esta nueva etapa del club. Nombres que, además de ser estimulantes por sí solos, tienen mucha coherencia con Iraola al mando.

Once tipo

El once tipo del Bournemouth. (La Pizarra del Míster)

Capítulo IV. Brentford

Brentford Football Club.

Contexto y objetivos

Con una mejoría progresiva en sus dos años en Premier League (13º y 9º respectivamente), el Brentford, junto a Brighton y Aston Villa, se puede considerar como uno de los proyectos más estables en la media tabla del torneo. The Bees lucharán por las plazas de puestos europeos, aunque será un camino complicado con la suspensión hasta enero de su principal figura, Ivan Toney, por un tema extradeportivo.

Apenas en su tercer año en la categoría, ya el club se posiciona muy bien en Premier. Un club que destaca por su trabajo de análisis en Big Data independiente que es fundamental a la hora de salir a los mercados. Modernidad, desde los aspectos macro (estructura financiera, scout…) a los micro (pizarra, entrenamiento…). Con una ambición característica, por supuesto.

Entrenador y modelo de juego

Thomas Frank, entrenador del Brentford. (Photo by Mike Hewitt/Getty Images)

Thomas Frank cumplirá cinco años como entrenador del Brentford, siete en la entidad (llegó en 2016 como segundo entrenador). El hombre por el que gira todo esto, básicamente. El danés se ha ganado el control total del proyecto. Jerarca del Big Data para entrenar, el videoanálisis y la comunicación. Con un estilo propositivo, de jugadores muy trabajadores para presionar y marcar, pero también de muy buen trato de balón.

El Brentford de Frank practica juego directo, es uno de los que más saca provecho de los pases largos en la liga. Sabe cómo explotar los espacios a las espaldas de los defensores rivales y domina muy bien el juego aéreo, aunque quizá pueda mutar un poco esa idea en parcela ofensiva, por la ausencia de Toney, sin suprimir lo vertical.

El 4-3-3 clásico es un fijo para este equipo, aunque ocasionalmente Thomas Frank usa línea defensiva de tres centrales. Se le hace fácil complicar a cualquier rival por sus estructuras presionantes muy bien pulidas, con nombres que ejercen dicha presión de forma excelente por su inteligencia, obligando al juego largo contrario donde se notan ganancias por el juego aéreo de sus defensores.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Nathan Collins (26,85M€), Kevin Schade (25M€), Mark Flekken (13M€), Neal Maupay (cedido).

Salidas: David Raya (cedido con opción a compra), Mads Bistrup (6M€), Halil Dervisoglu (500m€), Sergi Canós (250m€), Pöntus Jansson (libre), Joel Valencia (libre), Mads Bech Sörensen (libre), Matthew Cox (cedido), Paris Maghoma (cedido), Ryan Trevitt (cedido).

Más allá de las acciones de la ventana, el Brentford pierde a su estrella, Ivan Toney, al menos hasta el mes de enero. El delantero viene de anotar 32 goles en 66 encuentros a lo largo de sus dos campañas como insignia de los bees, siendo la vía principal de goles mediante centros o balones parados, un camino a la creación a través de su juego aéreo y uno de los mejores cobradores de penalti del planeta. Una baja durísima.

Marcos Allué: «“Anomalía: desviación de lo normal, previsible o habitual”.

Existían 65 razones para pensar que el Brentford sin Ivan Toney sufriría un bajón notorio en sus aspiraciones y rendimiento colectivo, porque 65 goles fueron los que marcó el delantero durante su etapa de tres años. Un gran carro repleto de puntos y victorias sobre sus espaldas, todos ellos importantes para que los ‘Bees’ consumaran su escalada meteórica en los últimos eslabones del fútbol inglés: ascenso a Premier League, consolidación en la máxima categoría y su mejor posición histórica. Ese es el relato, la parte más significativa. Con todo esto, cualquiera temía por su baja. El jugador franquicia que todo equipo debe contar en la mayor competición del mundo. Todos menos el Brentford, porque si algo tiene de especial el equipo londinense en comparación con sus vecinos, es que hace las cosas de forma diferente. Porque ante todo el bloque, la idea y el artífice de todo, Thomas Frank, permanece. Uno de los seis equipos que sigue invicto en este inicio de la Premier League son ellos. Sabían que el día de castigo a Toney por sus comportamientos llegaría, y que no se podía convertir en pena doble para el conjunto. Siguen siendo el mismo plantel reconocible: sólido y ordenado atrás, organizando en las diferentes facetas del juego y vertical en los momentos de hacer daño. En tema goles, dos nombres son los que van a tener que asumir la tarea, Bryan Mbeumo y Yoane Wissa, cuatro y dos tantos respectivamente en esta campaña. Dos hombres que siempre dieron buen rendimiento a la sombra de Toney, y que demuestra que se puede eso de “You can kill the man, but not the idea”».

Ivan Toney, jugador del Brentford. (Photo by Ryan Pierse/Getty Images)

Con Bryan Mbeumo y Yoane Wissa en la recámara para hacerse con responsabilidades enormes, el fichaje de Kevin Schade junto al de Neal Maupay piensan en la ausencia del punta inglés. El alemán, proveniente de Friburgo y con la ‘9’ en la espalda teniendo apenas 21 años, ha demostrado personalidad y desparpajo de sobra para la Premier League. Un sujeto que es hiperactivo e ingenioso con balón para llegar al gol, un recurso voraz para Thomas Frank, fruto de un buen trabajo este mercado. Ya se estrenó como goleador vs. Crystal Palace, y en el tridente ofensivo será una pieza valiosa para complementar.

Kevin Schade, jugador del Brentford. (Photo by Tom Dulat/Getty Images)

Nathan Collins también es bienvenido en el Brentford Community Stadium. Un gasto significativo por un zaguero que tuvo un primer tramo positivo en Wolverhampton, pero se borró cerca del final de la temporada pasada. Con Ben Mee a su par, se puede considerar una dupla más que funcional por técnica con balón y por físico. Ambos ex-pupilos de Sean Dyche en Burnley que se reencuentran. Mee, en este caso, el más destacado por sus facilidades a la hora de desplazar en largo y por su contundencia en el cabeceo. Y con Ethan Pinnock o Kristoffer Ajer, la competencia es sensacional en la retaguardia.

Rico Henry es otro que debería tener cierto protagonismo, ideal para la línea de tres como carrilero o como lateral alto en la línea de cuatro. Un dueño de banda, con Aaron Hickey en el lado contrario, aunque sea un poco desequilibrado por lo ofensivos que pueden llegar a ser, es una de las mejores parejas de laterales fuera del big six.

Asimismo, en su zona medular seguiremos viendo el trivote Nørgaard-Jensen-Janelt, casi inamovibles y con rotación detrás esperando su momento. Centrocampistas excesivamente inteligentes en la presión y en el cuadro de Thomas Frank desde que el club estaba en Championship. Tan discretos como cumplidores.

Mathias Jensen, Christian Nørgaard y Vitaly Janelt en febrero de 2021 con Thomas Frank, en el Brentford. (Photo by Justin Setterfield/Getty Images)

Once tipo

El once tipo del Brentford. (La Pizarra del Míster)

Capítulo V. Brighton & Hove Albion

Brighton & Hove Albion.

Contexto y objetivos

En su estreno europeo con la clasificación a Europa League, el proyecto del Brighton, además de ser posiblemente el más atractivo del torneo, sigue viendo resultados fantásticos de la mano de un trabajo sensacional en cada mercado. Scouting, apuestas, revalorización y ventas en un ciclo infinito año tras año, sin dependencia alguna de cualquiera de los nombres estrella que se forman en el club.

En la primera participación continental de muchos de los que hacen vida en Amex Stadium, el club vivirá una experiencia compleja ordenando prioridades de competiciones y teniendo ciertas fluctuaciones en su plantel. Aunque ya hemos visto año tras año que es una entidad que no sufre en la transición de futbolistas, esta campaña es especial por el exceso de partidos que tendrán que disputar cada semana, así que veremos cómo reaccionan ante dicha sobrecarga.

Entrenador y modelo de juego

Roberto De Zerbi, entrenador del Brighton. (Photo by Mike Hewitt/Getty Images)

Con la salida de Graham Potter rumbo al Chelsea al principio del curso pasado, el Brighton perdía al mandatario y protagonista del ecosistema tan emocionante que se había fabricado. Superar aquello parecía improbable, pero, una vez más, los seagulls sobrepasaron los límites y hallaron un sustituto magnífico: Roberto De Zerbi, un genio total.

Noriel Miguel Pompa: «En el fútbol de hoy la figura del entrenador tiene un peso fundamental. El Brighton cuenta con uno de los estrategas más estimulantes de la actualidad: Roberto De Zerbi. Estamos cansados de escuchar, con mucha razón, que la táctica es la suma del jugador dentro de su entorno; sin las características específicas de cada futbolista es prácticamente imposible crear un buen modelo de juego. El entrenador italiano quiere romper ese paradigma.

Tanto en el Sassuolo como en el Shaktar Donetsk, De Zerbi diseñó un modelo bastante similar que seguía un principio bien claro: atraer la presión. En la era donde los rivales han sido capaces de hacer la presión alta su modus vivendi, el director técnico italiano logró convertir las fortalezas rivales en debilidades.

Atraer la primera línea de presión, con unas distancias de relaciones muy cortas en esos primeros pases, buscando generar espacio a la espalda de esa oleada de presión. Mezclar una falsa pasividad en el inicio de la jugada para luego cambiar de ritmo y acelerar la estampida hasta el final.

La utilización del tercer hombre, mecanismos para poner de cara a su doble pivote, paciencia de los centrales y el portero para leer bien cuándo soltar el balón son unas de las premisas que no suelen faltar. Un juego de posición muy disfrutable que viene llamando la atención a nivel mundial; los matices de De Zerbi son cada vez más imitados por los mejores del planeta. El Brighton es un equipo referente que marca tendencia.

Lo cierto es que Roberto De Zerbi ha sido capaz de replicar su idea en tres países distintos, siendo el ritmo de la Premier un gran reto para dicho modelo. Nos ha regalado su particular Ensayo sobre la Ceguera, donde, al igual que José Samarago, el estratega nos muestra que para realizar una obra maestra no se necesitan nombre propios».

El italiano seguirá dando espectáculo en la Premier League. Un fuera de serie total que nos brindará otro año de su fútbol en Brighton para deleitarnos con nuevos nombres, nuevas propuestas y cambios que siempre benefician al espectador.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: João Pedro (34,2M€), Carlos Baleba (27M€), Bart Verbruggen (20M€), Igor (17M€), Adrian Mazilu (3M€), Mahmoud Dahoud (libre), James Milner (libre), Ansu Fati (cedido).

Salidas: Moisés Caicedo (116M€), Alexis Mac Allister (42M€), Robert Sánchez (23M€), Michal Karbownik (2,5M€), Reda Khadra (1,9M€), Aaron Conolly (1,35M€), Deniz Undav (cedido), Haydon Roberts (libre), Yasin Ayari (cedido), Abdallah Sima (cedido), Jeremy Sarmiento (cedido), Kjell Scherpen (cedido).

Este Brighton ha perdido dos piezas cruciales en Moisés Caicedo y Alexis Mac Allister, sin embargo, bajo la misma fórmula ya conocida, revalorizarlos, venderlos y traer nuevos refuerzos que los sustituyan bajo la misma premisa. Un ciclo interminable. Han dejando en Chelsea y Liverpool respectivamente a dos centrocampistas totales, inteligentes y que con balón son capaces de adueñarse de sus equipos en los primeros pases. Completos y complementarios en Brighton, saliendo por precios exorbitados. Aun así, la ‘cama’, ya está hecha para sus sustitutos.

Alexis Mac Allister y Moisés Caicedo, ex-futbolistas del Brighton. (Photo by Ryan Pierse/Getty Images)

Con Carlos Baleba, Mahmoud Dahoud o Billy Gilmour, los seagulls ya cuentan con esa sobredosis de claridad en los primeros pases, sensibilidad e inteligencia innata con balón en cada uno, además de su despliegue físico importante para enfrentar escenarios de Premier League. Sumándose a los Pascal Groß, Jakub Moder o Steven Alzate, que ya conocen el campeonato, con los Adam Lallana o el fichaje de James Milner para agregar experiencia de la necesaria en el vestuario. Los puestos de Caicedo y Mac Allister están en buenas manos, aunque aún falta la irrupción definitiva de los nombres que les sustituyen.

Diego Gomes: «Después de la novela de Moisés Caicedo, el Brighton consiguió su reemplazo en Carlos Baleba. Con el fichaje del camerunés, los ‘Seagulls’ llegaban a los últimos días del mercado con los deberes hechos, pero la grave lesión de Julio Enciso los forzaba a buscar un reemplazo. No obstante, tenían un ‘as bajo la manga’ para dar un cierre que hace un par de años en el Amex Stadium no podían ni soñar: en el Deadline Day, el Brighton cerró la incorporación de Ansu Fati, promesa y ’10’ del FC Barcelona.

La llegada de Ansu a la Costa Sur simboliza el constante crecimiento del Brighton desde su ascenso a la Premier League en 2017, pasando de un fútbol más “clásico” a un estilo más propositivo, que los ha llevado a mantenerse en la liga por más de media década y alcanzar puestos de Europa League la temporada pasada. Más allá de su estado de forma y su condición actual, el español es un jugador de un status al que no podía aspirar el club hasta hace muy poco; ahora, han conseguido arrebatárselo a un equipo del Big Six (Tottenham), que tenía muy avanzada la operación. Si bien es sólo una cesión sin opción de compra, Ansu Fati es un premio al trabajo del Brighton… y también un arma que puede llevar al equipo de Roberto De Zerbi a una nueva dimensión.

1376 minutos, ocho goles y una asistencia; los números con los que Ansu Fati se presentó en la élite, en su temporada de debut con el Barcelona. El siguiente año registró cinco goles y cuatro asistencias en diez partidos, antes de perderse el resto de la campaña por una grave lesión en el menisco. Han pasado años desde aquello, pero ese es el nivel de talento que ha conseguido el Brighton; un jugador que, si logra volver a estar en plena forma y reconciliarse consigo mismo, es capaz de liderar al equipo y aportar muchos goles.

En el Amex, Fati encontrará el entorno ideal para ser el jugador que estaba destinado a ser: un entrenador de élite que predica bases muy similares a las del famoso ‘ADN Barça’, una plantilla joven muy talentosa y -a priori- menos atención mediática. Estará bajo la tutela de De Zerbi, quien movió cielo y tierra para que Ansu llegara a su equipo, y si el italiano insistió tanto por su fichaje, podemos intuir que es porque el español es la pieza que le faltaba y que sabrá cómo exprimir su potencial al máximo. Él necesita volver a disfrutar jugando al fútbol, y si algo sabe hacer este Brighton, es divertir y divertirse en cada partido.

Hemos visto a Ansu ocupar varias posiciones en su corta carrera, por lo que se puede prever que jugará y mucho en el Brighton. Pero, en principio, parece que el español va a jugar por detrás del ‘9’ (mediapunta, segundo delantero), que debería ser Evan Ferguson. Los sureños completarán así una de las ofensivas más temibles de la Premier League fuera del Big Six, con Ansu, Ferguson, Mitoma y Solly March.

Además, era importante para De Zerbi cubrir la baja de Julio Enciso, pues el Brighton afrontará una temporada muy larga y ocupada por la Europa League. Los ‘Seagulls’ van a tener que jugar cada tres días y no podían permitirse el lujo de una plantilla corta. Es también por ello que la llegada de Ansu puede ser crucial para el éxito del equipo; no sólo porque llega para ocupar un puesto y porque es -probablemente- el futbolista con mayor potencial de los blanquiazules, sino que a ello se suma su capacidad para jugar por la banda izquierda o en punta, en caso de que alguno de los demás no esté disponible.

En resumidas cuentas, Ansu llega a Inglaterra con el objetivo de reencontrarse con su mejor versión, aquella que lo convirtió en referente prematuro en el Camp Nou y que llevó a que el Barça le diera el ’10’ para recuperar la ilusión que se llevó Leo Messi cuando partió a París. Las lesiones obstaculizaron el camino del joven delantero, hasta que club y jugador decidieron que lo mejor era hacer borrón y cuenta nueva. El Ansu que llega a Brighton está muy lejos del mejor Ansu, y eso convierte el fichaje en una apuesta. En todo caso, el Brighton como apostador está en la posición ideal: si Ansu no está a la altura, volverá a la Ciudad Condal a fina de temporada, y si está a la altura, se marchará habiendo sido clave en una temporada de suma importancia para el proyecto de los ‘Seagulls’».

La presentación de Ansu Fati como nuevo jugador del Brighton. (Brighton & Hove Albion)

Con figuras ofensivas versátiles, este Brighton tiene variables infinitas en dicha zona. La llegada de Simon Adingra y Ansu Fati pueden respaldar la presencia de Kaoru Mitoma en banda izquierda, con Solly March en derecha requiriendo rotación ocasionalmente. Por el centro, João Pedro es una nueva estrella a tener en cuenta, y el principal competidor de Julio Enciso, baja por cuatro meses, por ese puesto detrás del ‘9’, entendiendo que Evan Ferguson es un elegido fijo de Roberto De Zerbi.

El atacante irlandés con apenas 18 años ya se posiciona como uno de los mejores delanteros del torneo. Evan Ferguson no solo cuenta con esa inteligencia posicional y directa que brinda el fútbol de De Zerbi, sino también con un físico preponderante en el juego aéreo; es una bestia enjaulada aún, con un cerebro privilegiado. La responsabilidad de los goles recae en él, en un Brighton que muchos años tuvo problemas de cara al arco.

Evan Ferguson, jugador del Brighton. (Photo by Steve Bardens/Getty Images)

En la defensa, la vuelta de cesión de Levi Colwill será perjudicial, ya que el inglés es uno de los centrales más prometedores del fútbol mundial; aunque, para eso, llega Igor, que puede sostener su margen de conducción e intentar asemejarse a su capacidad pasadora, a pesar de que en campo abierto tenga inconvenientes para la defensa zonal.

En portería, se puede intuir que la llegada de Bart Verbruggen es para que el guardameta neerlandés irrumpa con la titularidad que Jason Steele ganó el pasado curso. Robert Sánchez ha salido de la competencia, así que Verbruggen llega con la estela de un portero muy prometedor por su juego de pies y bajo palos.

Bart Verbruggen, guardameta del Brighton. (Photo by Mike Stobe/Getty Images for Premier League)

Once tipo

Once tipo del Brighton. (La Pizarra del Míster)

Capítulo VI. Burnley

Burnley Football Club.

Contexto y objetivos

El Burnley viene de arrasar con la segunda división inglesa, campeón con diez puntos de ventaja. Tras acabar con la etapa de Sean Dyche al mando, el club ya no es lo que representaba antes: el fútbol tradicional, en cuanto a estilo de juego. Ahora, el cambio de ciclo ha hecho que el modelo mute a la modernidad, y es hora de probarse nuevamente en Premier League.

El Burnley no solo ha renovado su estilo, sino también rejuvenecido su plantilla. 24,9 años como media de edad, la más joven de la Premier League y una nómina carente de experiencia en la máxima categoría, pero respaldada por hambre y talentos con potencial para irrumpir esta campaña.

La prioridad es mantenerse en Premier. No sufrir en la zona roja; la inversión, el modelo y los nombres invitan a creer en el proyecto y pensar que puede alejarse de la parte baja y no sufrir en esa lucha, pero no hay que subir los humos. El objetivo es ser, un año más, equipo de Premier League.

Entrenador y modelo de juego

Vincent Kompany, entrenador del Burnley. (Photo by Nathan Stirk/Getty Images)

Vincent Kompany llegó al inicio de la campaña pasada con la tarea de olvidar a Sean Dyche. Difícil, a priori. El belga, pupilo de Pep Guardiola, se rige bajo una filosofía de juego opuesta a la de Dyche. En ese orden de ideas, su primera experiencia en Inglaterra, con apenas 37 años (es el manager más joven del torneo), lo posicionó como piedra angular del proyecto; control de todo y cambio radical que, hasta ahora, ha recibido resultados positivos.

Alex Dorgo: «Vincent Kompany hace de entrenador, pero también gestiona todo lo relacionado con las altas y bajas y la preparación de los partidos. Su llegada ha caído como un soplo de aire en pleno verano

El Burnley ya no es el que era. Ha dejado de lado un carácter que se alejaba del balón
para renovar su carnet de identidad y endulzar el terreno de juego mediante posesiones
largas y transiciones estudiadas.

Tras una temporada de ensueño donde se deshicieron de Championship como si el viento desvaneciera un diente de león, aterrizan de nuevo en Premier con una nueva cara. La filosofía del club es otra. Los jugadores, también.

Pero, ¿cómo juegan los Clarets? ¿Dónde está la clave de su nuevo rumbo? El “tiki-taka” y
el dominio de la pasada temporada deberá adaptarse a un segundo escalón, donde busquen presionar alto y hacerse con la bola para incidir en los movimientos de los jugadores en ¾. La intención es la misma, pero es un escenario subido de nivel»
.

Con este salto competitivo, su equipo se mantendrá siendo uno que tome muchos riesgos, pero esta vez pueden ser castigados constantemente y el dominio posiblemente sea difícil de sostener en muchos contextos. Línea defensiva alta y confianza en sus mecanismos para circular el balón y no tener que correr demasiado hacia atrás, sino ser capaz de recuperar alto con un sistema presionante efectivo.

Con el 4-2-3-1 como esquema más frecuente, Kompany no tiene precisamente una formación fija para este Burnley, que, además, ha sumado muchos perfiles en ataque y en la zona medular, donde deberá administrar con delicadeza las plazas disponibles, así que es una incógnita lo que veamos a lo largo de la temporada.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Zeki Amdouni (18,6M€), James Trafford (17,3M€), Aaron Ramsey (16,45M€), Jordan Beyer (15M€), Sander Berge (13,9M€), Wilson Odobert (12M€), Dara O’Shea (7,8M€), Michael Obafemi (4M€), Hannes Delcroix (3M€), Luca Koleosho (3M€), Nathan Redmond (libre), Han-Noah Massengo (libre), Lawrence Vigouroux, Mike Trésor (cedido), Jacob Bruun Larsen (cedido).

Salidas: Bobby Thomas (2,3M€), Wout Weghorst (cedido), Ashley Barnes (libre), Will Norris (libre), Scott Twine (cedido), Luke McNally (cedido), Dara Costelloe (cedido), Bailey Peacock-Farrell (cedido), Matthew Lowton (libre).

Con un trabajo notable desde la dirección deportiva, hay que destacar sobremanera la llegada de James Trafford, guardameta inglés que viene de ser crucial en la Euro Sub-21. Su fichaje es de carácter puramente estructural, dentro de lo brillante que es individualmente. Trafford, formado en las filas del Manchester City, es un jerarca del juego de pies, lo que será determinante en la circulación de balón de un Burnley que necesita garantías.

El joven portero también es un seguro bajo palos. Ya ha demostrado que los nervios no le juegan en contra en escenarios bajo presión; su talento es superlativo. Interviniendo ante los disparos es diferencial por sus reflejos y técnica de paradas. En esa línea, Trafford puede otorgar puntos en determinados momentos de la temporada, y mentalmente está más que preparado para afrontar este reto.

James Trafford, guardameta del Burnley. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

Alex Dorgo: «Sander Berge es el mejor fichaje junto a James Trafford, pero ha pasado por debajo del radar y debemos tener en cuenta que era el ancla de un Sheffield United que ascendió por detrás del Burnley».

El mediocentro noruego ya ha demostrado que tiene nivel para la Premier League, y su dominio físico en los duelos, sumados a su inteligencia a la hora de moverse y asociarse a lo largo del terreno de juego son oro puro para un Kompany que buscaba incrementar sus efectivos en la medular. Con Josh Cullen, los Clarets tienen un “dueto” sensacional.

Sander Berge, centrocampista del Burnley. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

Alex Dorgo: «Por otro lado, Luca Koleosho, ex del Espanyol y campeón del Europeo U19 este verano con Italia es uno de los nombres a seguir. Le bastaron unos cuantos minutos en LaLiga para llamar la atención en Inglaterra. Y en sus primeras citas ya mostró esa picardía propia de extremo».

Con apenas 18 años, Koleosho es uno de los talentos más interesantes de este Burnley. Atrevimiento, valentía y adrenalina en banda derecha y con constantes incursiones por carriles interiores… con la mano de Kompany, el italiano será una pieza desequilibrante, e importante en cuanto a minutos y participación.

Luca Koleosho, extremo del Burnley. (Photo by Fran Santiago/Getty Images)

Con una columna vertebral muy joven, sobran perfiles por explotar. Amdouni y Lyle Foster en la punta, Koleosho, Odobert o Zaroury en los extremos, Aarom Ramsey como otro fichaje a descubrir en la medular, los Beyer, Al-Dakhil e Egan-Riley en defensa, sumado James Trafford en portería… todos nacidos del año 2000 en adelante. Y ninguno descarta ser parte crucial de esta campaña, mientras que otros tienen su puesto asegurado.

Aun así, siguen estando algunos nombres de la vieja camada. Los conocidos. Jack Cork con la cinta de capitán, Josh Brownhill, Jóhann Guðmundsson o Jay Rodríguez saben bien lo que es estar en la Premier League con este equipo. A su vez, las llegadas de Nathan Redmond o Dara O’Shea se acoplan a las necesidades del plantel y buscan imprimir un poco de esa experiencia en el fútbol inglés dentro del vestuario. Nos vamos a divertir mucho con este Burnley, seguro.

En cuanto a figuras, Josh Cullen seguirá siendo pilar para Vincent Kompany. El irlandés dominó con facilidad la Championship y tiene personalidad de sobra para aumentar la exigencia. Un continuador puro, directo con balón y potente en lo físico; que maneja los controles y da dirección a las posesiones, acelerándolas. Un nombre a seguir, indudablemente, acompañado de otro cerebro excelente como lo es Sander Berge y con exceso de electricidad por delante.

Josh Cullen, jugador del Burnley. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

Once tipo

Once tipo del Burnley. (La Pizarra del Míster)

Capítulo VII. Chelsea

Chelsea Football Club.

Contexto y objetivos

Con la llegada de Todd Boehly a la propiedad del Chelsea, el club ha pasado por un proceso difícil de transición, principalmente entre los directores técnicos. Ahora, con la inversión más grande de todo el mercado veraniego, el club intenta apostar por futbolistas jóvenes y un entrenador fijo.

El 12º puesto el curso pasado demostró inestabilidad total, pero la limpieza y reconstrucción de este verano llama a la confianza en el proyecto con nuevos nombres como caras protagónicas. La expectativa debe ser alta, porque a diferencia de todos sus rivales directos, el Chelsea no compite en Europa, así que sus focos deben centrarse al 100% en la liga.

Entrenador y modelo de juego

Mauricio Pochettino, entrenador del Chelsea. (Photo by Clive Mason/Getty Images)

Mauricio Pochettino vuelve a la Premier League. Tras ser un histórico en Tottenham, el argentino irrumpe como el nuevo gestor de una plantilla particular. De Poch se puede esperar que actúe en razón de explotar cada pieza que tiene en su nómina, sobre todo, por la juventud de la mayoría de futbolistas que habitan en el cuadro blue.

El nuevo entrenador buscará dar frescura a este Chelsea, convertirlo en un equipo posesivo, agresivo y vertical. Entregarle las llaves de su funcionamiento a los más talentosos. Un equipo que, de momento, apunta a optar por defender en campo abierto y dominar al rival en sus fases con balón.

Pochettino ha dejado entrever que su sistema consolidado con este nuevo equipo será el 3-4-3, con un frente de ataque asimétrico y con sus carrileros proyectándose frecuentemente en ¾ de campo. En ese orden de ideas, sus ventana de transferencias ha ido orientada a su modelo de juego, así que, aunque muchos nombres necesitan activarse y potenciarse, Poch tendrá tarea gustosa con los suyos. De los mejores exprimiendo joyas.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Moisés Caicedo (116M€), Roméo Lavia (62M€), Christopher Nkunku (60M€), Cole Palmer (47M€), Axel Disasi (45M€), Nicolas Jackson (37M€), Malo Gusto (30M€), Lesley Ugochukwu (27M€), Robert Sánchez (23M€), Đorđe Petrović (16M€), Deivid Washington (16M€), Ângelo Gabriel (15M€), Diego Moreira (libre).

Salidas: Kai Havertz (75M€), Mason Mount (64,2M€), Mateo Kovačić (29,1M€), Kalidou Koulibaly (23M€), Christian Pulisic (20M€), Édouard Mendy (18,5M€), Ruben Loftus-Cheek (16M€), Ethan Ampadu (8,1M€), Callum Hudson-Odoi (3,5M€), N’Golo Kanté (libre), César Azpilicueta (libre), Pierre-Emerick Aubameyang (libre), Tiemoué Bakayoko (libre), Abdul Rahman Baba (libre), Lewis Hall (cedido con opción a compra), Romelu Lukaku (cedido), Diego Moreira (cedido), Kepa Arrizabalaga (cedido), Hakim Ziyech (cedido), David Datro Fofana (cedido), Gabriel Slonina (cedido), Andrey Santos (cedido), Ângelo Gabriel (cedido).

El cambio es total, y en cuanto al mercado… es difícil de indagar. La idea es clara en cada línea, futbolistas jóvenes que se pueden adecuar a ideas de juego similares y tener vigencia de gran nivel durante varios años. El centro del campo ha visto, nada más y nada menos, el traspaso más caro de la historia de la Premier, y es que Moisés Caicedo cae en Stamford Bridge con toda la presión mediática posible sobre sí mismo.

Antonio Portillo: «Tras un mercado tan ajetreado como anticipado, el Chelsea sumó una pieza clave para su centro del campo. Y es que Moisés Caicedo era objeto de deseo para la mayoría de equipos de la planta noble de la Premier League. El Brighton, sabedor de esto, se protegió de la primera intentona de fichaje por parte del Arsenal en el mercado invernal. Tras una segunda parte de curso majestuosa, la pelea por hacerse con los servicios del ex-Independiente del Valle iba a ser cruenta. El Chelsea partía con ventaja, a pesar de las desavenencias con un Brighton siempre duro a la hora de negociar. La batalla se iba endureciendo y con el jugador en Londres desde finales de julio, parecía claro donde acabaría. La aparición del Liverpool, que había perdido todo su centro del campo tras el expolio de los equipos árabes hacía necesaria su contratación pero el ecuatoriano tenía la mente en azul. Ni siquiera la llamada de Jürgen Klopp le hizo cambiar de parecer y 116 millones de euros después, Caicedo era Blue.

Su adaptación no está siendo fácil aunque no es de extrañar en un equipo que ha incorporado 16 caras nuevas y que ha dejado salir a otras 25. El fichaje más caro de la historia de la Premier League llega para aportar su tesón, garra y trabajo incombustible. Uno de los líderes de la PL en tackles, intercepciones, progresión de balón, el desahogo perfecto para los jugadores más creativos del equipo, el escudero definitivo. El centro del campo Blue, con Enzo, Roméo Lavia y Caicedo gana en juventud y es un soplo de aire fresco.»

Moisés Caicedo, el fichaje más caro de la historia de la Premier League. (Photo by Eddie Keogh/Getty Images)

Por otro lado, la reconstrucción total tiene trasfondo. Sobre todo en el apartado ofensivo, este Chelsea ha buscado sanear problemáticas que arrastra desde hace años, orientando su mercado de esa manera.

Gonzalo Carol: «A finales de 2022, la nueva propiedad del Chelsea encabezada por Todd Boehly y Behdad Eghbali oficializó la incorporación de Paul Winstanley y Laurence Stewart como co-directores deportivos, y a Joe Shields como jefe de reclutamiento del club. Ambos 3 llegaron con un objetivo concreto: Revolucionar una plantilla que pedía a gritos una restructuración a fondo, resultado de una planificación previa convulsa y poco coherente.

Se había agotado un proceso que alcanzó su punto culminante de la mano de Thomas Tuchel al obtener el ansiado 2° título de Champions League en 2021; en donde jugadores del club como Mason Mount y fichajes como los de Kai Havertz, Christian Pulisic, Hakim Ziyech y Timo Werner se presentaron como futbolistas de presente y futuro en el conjunto de Stamford Bridge.

El Chelsea de Tuchel fue una máquina constituida a la velocidad de la luz, en donde la pizarra del ex PSG y BVB tuvo un impacto inmediato en la construcción de un equipo ultra competitivo, que exigía al máximo a los rivales a raíz de una estructura que les permitía ser un equipo camaleónico, capaz de presionar y defender tan bien a campo abierto como de hacerlo en área propia. Ese equipo además contaba con una reconocible salida de balón, apoyada en las figuras de especialistas en la materia como Thiago Silva, Rüdiger, Jorginho, Kovačić, Reece James, entre otros.

Este contexto permitió a los mencionados Mount, Havertz, Werner y Ziyech, gozar situaciones en donde sus intervenciones estaban enfocadas en la finalización de jugadas ya iniciadas, en donde las ventajas estaban al alcance de sus botas, fruto del trabajo realizado por el equipo en sí. Todos ellos tenían un papel fundamental como jugadores inteligentísimos a nivel posicional que complementaban como engranajes el funcionamiento de toda la maquinaria de Tuchel.

Una vez que el momentum de futbolistas rindiendo por encima de sus posibilidades como Mendy, Rüdiger o Jorginho, que las lesiones de jugadores claves como James, Chilwell, Kovačić y Kanté erosionaron el sistema, el equipo comenzó a exigir soluciones a sus atacantes en alturas donde eran incapaces de ofrecerlas. El relojito alemán cayó tan rápido como subió a la cima, la marcha de Tuchel y el paso de Graham Potter no hicieron más que subrayar una obviedad: El Chelsea no contaba con jugadores autosuficientes, creativos y eficaces.

Es ahí donde nos situamos en el presente. Desde la llegada de Winstanley, Stewart y Shields, el Chelsea no solo se deshizo por completo de aquel núcleo de jugadores, sino que la hoja de ruta estaba clara: Futbolistas jovenes, verticales, desequilibrantes y con capacidad para producir cifras. Para poner en contexto, Chelsea finalizó la temporada pasada en Premier League con tan solo 38 goles de 49,5 xG generados (Fbref) dato demoledor y contundente: Al Chelsea no solo le costó generar, sino también convertir.

Las llegadas de Nicolas Jackson (12 goles y 4 asistencias sobre 8xG y 3,3xA) Christopher Nkunku (47 goles y 36 asistencias sobre 45xG y 30xA en 4 temporadas), Cole Palmer (21 goles y 10 asistencias en 26 partidos en PL2), y la confianza de Pochettino depositada en Carney Chukwuemeka y un renovado Raheem Sterling, junto al desarrollo de Mykhaylo Mudryk y Noni Madueke, apuntan a un cambio radical en el Chelsea. El tiempo dirá si las apuestas de la flamante dirección deportiva blue cumplen con el objetivo».

En ese orden de ideas, Nico Jackson y Christopher Nkunku se llevan una atención significativa. El segundo, sobre todo. Nkunku es un clase mundial, capaz de materializar ocasiones de gol por talento puro; regateando en espacio reducido, olfateando donde finalizará la jugada, asociándose con sus compañeros o rompiendo al espacio a metros del área rival. El francés estará ausente por lesión durante un largo tiempo, el único ‘pero’ de su fichaje, pero es una estrella que aparece para sorprender a la Premier League.

Christopher Nkunku, jugador del Chelsea. (Photo by Adam Hunger/Getty Images)

En cuanto a jóvenes talentosos, Enzo Fernández es uno de los mejores centrocampistas del mundo y tiene un techo fabuloso. Pura aceleración, visión y precisión de pases en cualquier ámbito y zona de la cancha. Con un Caicedo que le dé alas y jugadores que arriba aprovechen su lectura, este es el año del argentino. Otra joya invaluable.

Enzo Fernández, jugador del Chelsea. (Photo by DANIEL LEAL/AFP via Getty Images)

Y, casualmente, con lo que ha mostrado en el Euro Sub-21 y por condiciones ya vistas, Mykhaylo Mudryk sería un socio bueno de Enzo si este le tiene en izquierda rompiendo al espacio. Un fichaje que se ha apagado un poco, pero que, por cualidades y significado (de inversión/cartel), está llamado a sorprender, aunque Pochettino no parezca confiar mucho en él y su capacidad asociativa sea un punto débil de su perfil.

Pablo Carretero: «El fichaje de Mykhaylo Mudryk por el Chelsea fue uno de los que abrió la veda. Desde ese momento el club londinense ha gastado cantidades ingentes de dinero mayoritariamente en futbolistas jóvenes con un futuro prometedor. El ucraniano, que se salió en un Shakhtar desmantelado por la guerra, no encajó en Londres, pero un proyecto a la deriva, fichajes más propios del FIFA que de la vida real y cambios constantes de entrenador no parecían el mejor contexto para brillar.

Velocidad, regate y golpeo. Estas tres características son de las más preciadas en un extremo y también las que mejor definen a Mudryk. El ucraniano se desenvuelve por izquierda, a pierna cambiada, y ahí es un experto en generar ventajas a través de su desborde o buscando la profundidad a la espalda de su par. Cualquiera pensaría que en un proyecto con vistas a futuro y un entrenador como Mauricio Pochettino este perfil de futbolista sería una de las piezas angulares, pero nada más lejos de la realidad. Con los tres centrales, dos carrileros y dos mediocentros que son fijos para Pochettino, solo existen tres posiciones para los de arriba. Y de momento el argentino tiene claro que Jackson y Sterling son fijos y Chukwuemeka le ha ganado la partida a Mudryk tras la lesión de Nkunku.

Recuerdo la primera vez que vi a Mykhaylo. Fue en un encuentro de Champions en el Bernabéu y ya dejó en mí una impresión distinta. Por sus condiciones técnicas, pero sobre todo por el desparpajo que le caracterizaba. Encaró a Carvajal, le ganó la espalda, lo utilizó. Necesitó muy poco de sus compañeros para generar ocasiones de gol y una sensación en todo aquel que estaba viendo el encuentro que cuando la cogía el rubio pasaban cosas. Desde ese momento entendí que mejor rodeado sería un futbolista superior al que ya era, pero también que debía adaptarse. Saber mejor cuándo y donde aparecer, calmar ese ansia de protagonismo y adoptar con naturalidad y confianza un rol secundario.

Mi confianza la tiene desde hace tiempo, ahora es momento de convencer a Pochettino de que con él sobre el campo pueden pasar más cosas que con cualquier otro. El Chelsea será el equipo de Enzo, pero encontrar en el ucraniano un perfil importante y complementario puede hacer que el techo de los londinenses crezca varios peldaños».

Mykhaylo Mudryk, jugador del Chelsea. (Photo by Julian Finney/Getty Images)

Entre tanta materia de ataque, abajo los fichajes de Malo Gusto, Axel Disasi o Robert Sánchez pueden elevar el nivel del equipo en un contexto adecuado. No obstante, al lado de Thiago Silva, Levi Colwill es un futbolista abismal. A sus 20 años ya ha demostrado en Brighton y en la Euro Sub-21 que sus fortalezas son las de un central moderno en todos los aspectos. Claridad con balón, en largo y en corto, inteligencia estratosférica para defender a campo abierto y un juego aéreo sólido. Un seguro, que permite tomar riesgos con la línea defensiva alta y que aprenderá de un Thiago Silva que no ha dejado de ser uno de los mejores de la Premier League.

Levi Colwill, jugador del Chelsea. (Photo by Tim Nwachukwu/Getty Images)

Once tipo

Once tipo del Chelsea. (La Pizarra del Míster)

Capítulo VIII. Crystal Palace

Crystal Palace Football Club.

Contexto y objetivos

El Crystal Palace se presenta en su duodécima edición consecutiva en la Premier League. Un proyecto que se ha mantenido en la parte baja/media de la tabla año tras año y que ha sido más de una vez uno de los cercanos a la zona del descenso. El curso pasado, en el segundo año de una etapa transitoria con Patrick Vieira al mando, la estabilidad tambaleó y la directiva decidió volver a lo que conocía funcional.

Ahora, sin embargo, el equipo se enfrenta a la salida de su principal figura en toda esta era de Premier League: Wilfried Zaha. Si bien hay distintos talentos interesantes en plantilla, reponerse va a ser un proceso complejo. Los ‘eagles’ vienen de ser 11º, y la expectativa es que no se acerquen a la zona roja, por nombres y por estructura hay maneras de seguir aumentando el nivel competitivo, que debe apuntar al largo plazo en romper con los puestos europeos, pero este año luce como una opción realmente lejana.

Entrenador y modelo de juego

Roy Hodgson, entrenador del Crystal Palace. (Photo by Naomi Baker/Getty Images)

A sus 76 años, Roy Hodgson volvió al rescate de este Crystal Palace la temporada pasada. La apuesta del estilo propositivo y moderno de Patrick Vieira parecía perder estabilidad y acercarse al descenso, así que la directiva del club prefirió regresar al estilo antiguo. Si alguien conoce la Premier League, ese es Roy. Ex-Watford, West Brom, Liverpool y Fulham. En activo como entrenador desde 1976.

La vuelta del inglés ha traído resultados positivos, y este como su primer mercado veraniego, más allá de la salida de Zaha, ha logrado moldear la nómina a una más ‘suya’.

Todo apunta a que Hodgson tendrá como sistema predilecto el 4-2-3-1 esta temporada, en vista de que cuenta con dos pivotes de gran despliegue físico y con un enganche capaz de adueñarse del juego del equipo. Con la experiencia y jerarquía de su estratega, la mayoría de diamantes en bruto podrían aprovecharse al máximo en su estilo bien marcado: transiciones ofensivas veloces, bloques defensivos sólidos y dureza en los duelos.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Matheus França (20M€), Dean Henderson (17M€), Rob Holding (1,2M€), Jefferson Lerma (libre).

Salidas: Wilfried Zaha (libre), Luka Milivojević (libre), Vicente Guaita (libre), Jack Butland (libre), James McArthur (libre), Luke Plange (cedido).

La salida de Wilfried Zaha supone la pérdida de la principal estrella de este Crystal Palace. A pesar de tener 30 años, el marfileño no dejaba de ser una pieza más que fiable para la máxima categoría del fútbol inglés. En ese aspecto, Selhurst Park echará de menos a un futbolista totalmente capaz de materializar ocasiones y producir cifras goleadoras, un arma indispensable para la división. No obstante, el talento sigue, y Eberechi Eze apunta a ser su sucesor.

Wilfried Zaha, ex-jugador del Crystal Palace. (Photo by Dan Istitene/Getty Images)

Héctor Pérez: «La marcha de Wilfried Zaha del Crystal Palace abre una candidatura en el equipo para ver quién es el nuevo líder eagle. Pese a que desde su llegada la regularidad no siempre ha estado presente, tras su grave lesión en el tendón de Aquiles, Ebere Eze es un futbolista que ha demostrado ser capaz de anteponerse a las adversidades. Un chico que en el Queens Park Rangers ya demostró poder estar por delante de sus compañeros.

Cortado por el mismo patrón que Zaha, el de Greenwich tiene un alma futbolística muy parecida. Fútbol alegre, resolución individual y calidad al servicio del equipo. Un veterano como Roy Hodsgon ha sabido siempre captar muy bien todo lo que podía dar, y para reflejo el 2023 desde que Eze se juntó con el entrenador del Crystal Palace.

Ahora bien, ahora el examen que le llega a Eze también es mayúsculo. Con 25 años y afrontando su cuarta temporada en el equipo del sur de Londres, será momento de demostrar esa “desfachatez” y magia que le caracteriza en más de una ocasión, pero también una madurez para liderar una nueva etapa en el equipo. La etapa post-Wilfried Zaha.»

Eberechi Eze, jugador del Crystal Palace. (Photo by ADRIAN DENNIS/AFP via Getty Images)

Con Eze como pieza angular en ataque, Hodgson tiene un buen repertorio ofensivo para probar: Olise en derecha será fijo, con Matheus França como fichaje emergente intentando integrarse cuando vuelva de su lesión. Picardía y desparpajo excesivos para que los del sur de Londres sean unos osados en transición, con Jordan Ayew, Mateta o Édouard haciéndose hueco en la punta, y con Ebiowei y Rak-Sakyi entrando de a poco como las perlas de la entidad.

En la medular, Jefferson Lerma hace que cobre sentido el doble pivote. El compañero ideal para Cheick Doucouré por la contundencia en los duelos; menos aseado con balón, pero perfecto para dominar las transiciones y el bloque medio, más con un jerarca para gestionar presiones rivales como Doucouré.

Mientras tanto, en la zaga hay una bomba. El Andersen-Guéhi sigue afianzándose tras un año demostrando nivel de sobra para las exigencias del Palace. Andersen siendo siempre el más reactivo y agresivo, más irregular por su roce excesivo y saltos precipitados; excelente con balón en los lanzamientos. Con Guéhi como el más cerebral, conservador y protegiendo a su pareja; con una gran relación con el balón para conducir y asociarse. Parte clave de ‘the eagles’.

Marc Guéhi y Joachim Andersen, centrales del Crystal Palace. (Photo by Lewis Storey/Getty Images)

A su vez, en portería llueve la competencia. Con Dean Henderson, proveniente del Manchester United, hambriento de titularidad y con Sam Johnstone habiéndose ganado la confianza de Roy Hodgson. Ambos, en su búsqueda exhausta de convocatorias con Inglaterra, que ya Johnstone consiguió. Guardametas trascendentales bajo palos y correctos en el juego de pies en largo, sin ser jerarcas. Rotación lujosa para un equipo de media tabla.

Once tipo

Once tipo del Crystal Palace. (La Pizarra del Míster)

Capítulo IX. Everton

Everton Football Club.

Contexto y objetivos

El Everton no goza de una gestión maravillosa, no es ningún secreto. La 22/23 fue la segunda campaña salvándose al límite del descenso. Un año más donde abunda la inestabilidad y donde no inspira confianza alguna. Se estima que pelearán en los puestos más bajos, con el objetivo de mantener la categoría.

Los toffees están en Premier League desde 1954. Acabar en Championship este año sería histórico, y, si bien las sensaciones son negativas, los recién ascendidos han hecho un mercado débil para afrontar la permanencia. En ese orden de ideas, se puede soñar con quedarse, pero será otro año más de sufrimiento cerca, o dentro, de la zona roja.

Entrenador y modelo de juego

Sean Dyche, entrenador del Everton. (Photo by Steve Bardens/Getty Images)

Conocido por su Burnley de Premier League, equipo de culto. Sean Dyche tomó las riendas de este Everton y, hasta ahora, lo ha hecho un equipo con su marca de agua. Su estilo tradicional y directo es una variable original en la Premier League, pero es cierto que sus futbolistas tienen dificultades para exprimir dicha filosofía, más allá de las limitaciones de la misma.

Javier Parra Peña: «El Everton lleva dos temporadas coqueteando con abandonar la Premier League, tanto por la deficiente gestión de sus dueños en los mercados de fichajes como en la toma de decisiones después de la salida de Carlo Ancelotti. Cada decisión fue peor que la anterior, hasta que, teniendo en cuenta el contexto y la plantilla, apostaron por Sean Dyche para tomar las riendas del primer equipo. Una línea continuista si tenemos en cuenta que la intención del club es seguir trabajando “con mínimos” y alejándose de los puestos altos de la tabla.

Sean Dyche ha construido un equipo que, al igual que el club, es de mínimos. Su apuesta pasa por ceder la iniciativa al rival, agruparse en su propio campo para atraer al contrincante y ser muy vertical tras la recuperación. Obviamente, no es una tónica que se repita en todos los partidos, teniendo en cuenta los rivales y los momentos, pero es una conducta natural debido a la ausencia de perfiles para dominar los partidos con pelota. Es una plantilla construida para resguardarse, salir al contragolpe o apostar de manera constante en el juego directo. Mediocampistas más destructores y de ida y vuelta que de un perfil asociativo.

El Everton parte de un 4-1-4-1 como módulo táctico principal, con Idrissa Gana Gueye como mediocentro y Abdoulaye Doucouré y Amadou Onana como interiores. La zona de volantes es la base fundamental del equipo, tanto para cerrar el carril central en las fases defensivas como para liderar las transiciones por el carril central. Otras piezas relevantes son los extremos, como James Garner, quien, partiendo por la izquierda, es el encargado de darle un salto de calidad al equipo en el último tramo de la cancha. Danjuma también es relevante en esta fase del juego, por su capacidad para eludir rivales con velocidad, regate y físico. Los Toffees priorizan el ataque por las bandas, donde buscan activar a sus extremos y crear superioridades con los laterales. Todo a una alta velocidad debido a que no cuentan con futbolistas que puedan ofrecer pausa.

Sin pelota, como mencionamos, es un equipo que prioriza tener un bloque cercano a Jordan Pickford, lo que no quita que también tengan una presión alta muy agresiva y capaz de condicionar a cualquier rival, tanto por los ajustes técnicos de Dyche como por la capacidad de sus jugadores para repetir esfuerzos.

En pocas palabras, el Everton es un equipo de la “escuela de Dyche” y que, debido al deficiente trabajo de la dirigencia en los últimos años, no cuenta con una plantilla capacitada para que la idea de su entrenador pueda llevarlos a competir en zonas altas».

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Beto (25M€), Chermiti (12,5M€), Arnaut Danjuma (cedido), Ashley Young (libre), Jack Harrison (cedido).

Salidas: Moise Kean (30M€), Alex Iwobi (25,7M€), Thomas Cannon (8,8M€), Ellis Sims (7M€), Niels Nkounkou (2M€), Yerry Mina (libre), Tom Davies (libre), Asmir Begović (libre), Neal Maupay (cedido), Mason Holgate (cedido), Jean-Philippe Gbamin (libre), Andros Townsend (libre).

Sin muchos gastos de por medio, la incorporación de Beto, desde el Udinese, es una de las pocas razones para soñar con la permanencia. Posiblemente, lo que puede permitir alcanzar dicho mérito. Beto ya ha demostrado que físicamente está hecho para la Premier League. Zancada superlativa y juego de espaldas extraordinario para bajar los balones que le lleguen y crear juego directo. Con buena relación con el gol (diez el año pasado) y actitud de ganador. Será una figura que potenciará a sus extremos o interiores cercanos. Un nombre a seguir este año, indudablemente.

Beto, nuevo jugador del Everton. (Photo by George Wood/Getty Images)

Por otro lado, la salida de Alex Iwobi es un condicionante para los toffees. Aunque el nigeriano no era tan crucial como en su época de mediocampista, desde el extremo no dejaba de ser un futbolista exponencial para este Everton. Su salida a Fulham, detonada por su situación contractual, es una pérdida frustrante. Los Onana, Doucouré y Gueye deben olvidar su figura en la zona medular, mientras que Danjuma, Jack Harrison, McNeil o Garner deben estar a la altura como extremos.

Alex Iwobi, ex-jugador del Everton. (Photo by Nathan Stirk/Getty Images)

James Tarkowski y Jordan Pickford serán las principales figuras para defender este equipo. El primero, comandando la línea defensiva y siguiendo ese estilo contudente y fuerte en la zaga, a pesar de sus limitaciones con balón. Pickford, por su parte, es cierto que no es un guardameta regular, pero sí suele tener apariciones sensacionales y salvar puntos ocasionalmente; balo palos es un jugador importante para este Everton.

Jordan Pickford y James Tarkowski, jugadores del Everton. (Photo by George Wood/Getty Images)

A priori, la plantilla no ha mejorado. El fichaje de Beto puede significar un salto tanto cualitativo como cuantitativo, y materializar cifras es importante en la lucha baja, pero el mercado es insuficiente.

Once tipo

Once tipo del Everton. (La Pizarra del Míster)

Capítulo X. Fulham

Fulham Football Club.

Contexto y objetivos

Tras aparecer el año pasado como recién ascendidos y ser catalogados constantemente como un club “ascensor” o “yo-yo“, el Fulham quedó décimo en Premier League, siendo una de las sorpresas del campeonato y despejando las dudas que se generaban en un mercado de sensaciones pesimistas. Esta temporada, más allá de caos efímero en la ventana de transferencias y algunos movimientos, el cuadro londinense mantiene un bloque similar al que ya funcionó.

Es cierto que el desgaste de plantilla puede darse y hay un par de piezas capitales cuya presencia es indispensable para el fútbol de Marco Silva (Bernd Leno y João Palhinha), y la inestabilidad no se denota lejana. Sin embargo, la realidad es que, en cuanto a puntajes, el Fulham viene de una campaña muy positiva, y el descenso parece casi improbable.

Con los pies firmes sobre la tierra, no hay que exaltarse con este equipo. Si bien es un plantel muy capaz y seguramente mejor que el del año previo, la mejoría no es abismal y las rachas y dependencias podrían pasar factura en ciertos tramos ligueros. Ahí es donde, por ahora, es un equipo que no está para competir en exigencias de corte nivel europeo. ¿El objetivo? Seguir asentándose en la máxima categoría.

Entrenador y modelo de juego

Marco Silva, entrenador del Fulham FC. (Photo by GLYN KIRK/AFP via Getty Images)

Marco Silva se adueñó del Fulham luego del descenso de la 19/20. Campeón en segunda división, dándole forma a su modelo de juego con este Fulham desde entonces. No muchos clubes logran traducir el mismo fútbol de Championship en la Premier, pues el portugués lo hizo la campaña pasada.

Sustituyendo algunos nombres buscando un salto de nivel, los perfiles nunca se han alejado demasiado. El equipo de Silva refuerza principios muy básicos en cada fase del juego: apoyos y descargas, desdoblamientos y diagonales arriba con una herramienta muy productiva: los centros.

Además, este Fulham es uno de los mejores a la hora de ejercer sus estructuras presionantes. El cuadro de Marco Silva presiona en un 4-4-2 muy marcado; el 4-3-3/4-2-3-1 con balón traspone a una doble punta y, detrás, dos líneas muy rígidas que se encargan de cerrar todos los espacios posibles.

Igualmente, la idea de Marco Silva tiene carencias evidentes, como su dependencia en las piezas más cruciales del plantel. De hecho, es el equipo con mayor índice de xGOT overperformance (goles esperados evitados) y marcó cinco goles más de los esperados. Las estadísticas generan exceso de dudas en su modelo de juego, e invitan a cuestionarse la estabilidad del mismo.

Un año más, Silva deberá consolidar su fútbol y cumplir las expectativas. Sin perder la cabeza como aquella noche en FA Cup la temporada pasada, donde el carácter del manager dejó una mala imagen. Es momento de despejar cualquier desconfianza que se cree alrededor de su figura.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Alex Iwobi (25,7M€), Calvin Bassey (22,5M€), Timothy Castagne (13M€), Raúl Jiménez (6,4M€), Steven Benda (1,15M€), Adama Traoré (libre), Fodé Ballo-Touré (cedido).

Salidas: Aleksandar Mitrović (52M€), Ivan Cavaleiro (1M€), Manor Solomon (libre), Neeskens Kebano (libre), Paulo Gazzaniga (libre), Joe Bryan (libre), Anthony Knockaert (libre), Shane Duffy (libre), Steven Sessegnon (libre), Kevin Mbabu (cedido), Jay Stansfield (cedido), Terence Kongolo (cedido).

Manuel Meza: «La partida de Aleksandar Mitrović del Fulham con rumbo al Al-Hilal de Arabia Saudita deja un profundo impacto en el equipo y en los aficionados. Su salida no solo marca el final de una etapa en el club, sino también una pérdida inmediata en el sentido futbolístico.

Mitrović se había convertido en un faro de esperanza para el Fulham, un líder indiscutible cuya presencia inspiraba a sus compañeros y encendía al Craven Cottage en cada partido. Su capacidad goleadora, reflejada en sus 99 goles en 185 partidos, hizo del delantero un activo valioso que superó números para convertirse en un símbolo en el club.

La pasada temporada, a pesar de ser una campaña complicada por problemas físicos y una larga ausencia, el serbio anotó 14 dianas y repartió 2 asistencias en 24 partidos en la Premier League. Números positivos, pero poco comparables a los 43 goles que notó en 44 partidos durante el curso 2021-2022 en Championship, donde además registró 7 asistencias. “El Fulham es como una familia para mí (…) me siento muy especial y feliz aquí”, declaraba Mitrović en Fulham Fix hace apenas tres meses.

Ahora, mientras sus pasos lo llevan hacia nuevas tierras, el Fulham enfrenta un reto emocional y táctico. La partida de Mitrović deja un hueco tanto en el campo como en el corazón de los seguidores. Marco Silva tendrá la complicada tarea de hacer los ajustes necesarios en el sistema, que permitan a los delanteros del club formar una parcela ofensiva coherente y funcional, y por supuesto, que sea compatible con el resto de sectores del campo».

Aleksandar Mitrović, ex-jugador del Fulham. (Photo by Clive Brunskill/Getty Images)

El tema del serbio, junto a la salida de Manor Solomon (cuatro goles en 561′ en Premier) son golpes duros para Marco Silva y su producción goleadora. Sin un sustituto estrella, la responsabilidad de cara al arco parece recaer en Raúl Jiménez. El mexicano llega a un costo bajo desde Wolverhampton y se ha notado bien físicamente en los primeros encuentros. Aunque luce irrepetible su mejor versión de hace años, con Carlos Vinícius y Rodrigo Muniz listos para ganar minutos, el ‘7’ puede dar cosas positivas a este Fulham, por su capacidad asociativa y su insistencia con el gol.

Raúl Jiménez, nuevo jugador del Fulham. (Photo by Julian Finney/Getty Images)

En otra de las ‘novelas’ del verano, la estadía de Palhinha en el Fulham es una noticia buena para los de Craven Cottage. A pesar de la intención del futbolista de salir, es difícil igualar su rol en este equipo, y más aún con poco tiempo de maniobra en el mercado. El portugués, además de interiorizar conceptos básicos en fase de inicio (apoyos, cambios de orientación, desplazamiento en largo…), es un cortocircuito total. El jugador con más tackles el curso pasado, y la columna vertebral de un Fulham que expone en exceso a sus defensores. Un equipo que se partiría completamente sin alguien como él.

Bayern Múnich
João Palhinha, jugador del Fulham. (Photo by Andrew Redington/Getty Images)

Junto a su pivote, solo hay un jugador tan crucial en este equipo: Bernd Leno. El guardameta del Fulham es un salvador. Correcto en los envíos en largo con los pies y, todo lo que necesita el equipo: un héroe bajo palos. Según la estadística avanzada, el alemán evitó 8,68 goles la temporada pasada, cifras de enorme estado de forma, y que hablan mal de la defensa del Fulham. Aunque la llegada de Calvin Bassey a la zaga central debería mejorar dichos registros, han faltado refuerzos en ese apartado.

Bernd Leno, guardameta del Fulham. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

La renovación de Willian alimenta a Marco Silva para seguir con sus sobrecargas atacando por las bandas. Aunque ahora, sin una referencia que domine netamente registros de juego aéreo, el equipo debería centrar menos y encontrar nuevas vías de gol, la ofensiva por las bandas es crucial. Con extremos mecánicos y trabajadores, se mantendrá esa constante. Bobby De Cordova Reid, Harry Wilson o el nuevo Adama Traoré tendrán un papel importante a la hora de organizar ataques.

Además, el equipo cuenta con una de las mejores parejas de laterales fuera del big six. Antonee Robinson ha demostrado ser un cañón, un generador brutal desdoblando a su extremo; con dotes de carrilero, pero defensivamente correcto en zonas, aunque no sea una estrella del 1v1. Kenny Tete, a su vez, compensa con su dominio en 1v1, aunque su proyección ofensiva no sea tan productiva como la del estadounidense, es capaz de anular extremos en citas importantes, a pesar de que peque de impreciso ocasionalmente.

Antonee Robinson, jugador del Fulham. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

El mercado del Fulham ha dejado que desear. Con el ingreso mayúsculo por ‘Mitro’, se podían esperar refuerzos que intentaran suprimir las debilidades notorias de la plantilla. Palhinha sigue sin un sustituto ideal, aunque Lukić pueda entrar ahí en caso de emergencia. Mientras tanto, la zaga central sigue siendo un problema, Calvin Bassey no parece solucionar la defensa a campo abierto y toda la presión que conlleva protegerse tan expuesto.

Once tipo

Once tipo del Fulham. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XI. Liverpool

Contexto y objetivos

El miembro del “duopolio”, junto al Manchester City, en la era contemporánea de la Premier League viene de ser quinto la pasada campaña. Los reds no alcanzaron la clasificación a UEFA Champions League, pero tampoco dejan de ser un proyecto ambicioso y lleno de personajes de clase mundial. La expectativa es de una etapa de transición necesaria a nivel estructural, y, más aún, en un curso donde la concentración recae principalmente en el torneo liguero.

Fernando González: «El Liverpool afronta la novena temporada completa de la era Klopp. La quinta posición cosechada en la 22/23 no hace más que reequilibrar las prioridades del club. La Champions ya no es una presión extra que condicione emocionalmente al equipo. El enfoque de la directiva ha sido claro en este mercado de fichajes: transicionar. El ritmo y la tensión que exigen Premier League y Champions suele trabar a los clubes que están inmersos en procesos de reconstrucción o transición.

El Liverpool de la 22/23 fue un equipo con problemas emocionales de gestión y control del tempo del partido. La incapacidad para tomar el pulso a los rivales generaba errores defensivos que condicionaban el encuentro de manera directa. El pánico que generaba el descontrol se tradujo en una pérdida irreparable de puntos que costó demasiado caro. Ese es el principal problema que debe solucionar un Jürgen Klopp que cuenta con Dominik Szoboslai (INT) , Wataru Endo (MCD), Ryan Gravenberch (INT) y Alexis Mac Allister (INT) como principales incorporaciones de cara a transicionar y solapar a un Fabinho y un Jordan Henderson que ya son historia del club. 

Las nuevas incorporaciones, que necesitarán reposo, y el desprenderse de la bendita losa que es jugar Champions League, son una oportunidad para tomarse esta 22/23 como un comienzo de un proyecto nuevo tal y cómo lo fue la 15/16. Klopp tiene trabajo. Primero, en solucionar los problemas que lastran el crecimiento y que impiden sentar unas raíces fuertes. Luego, en acoplar al talento importado».

Entrenador y modelo de juego

Jürgen Klopp, entrenador del Liverpool. (Photo by Alex Livesey/Getty Images)

La representación de la escuela alemana. Gegenpressing en su máxima expresión. Jürgen Klopp es una insignia en Anfield Road, desde su llegada en 2015 ha levantado una Champions League, un Mundial de Clubes, una Supercopa de Europa, una Premier League, una FA Cup, una Copa de la Liga y una Community Shield al mando del cuadro británico.

Su juego directo y presión alta suele verse en un 4-3-3 clásico. En el tramo final del curso reciente, Klopp ajustó su esquema a un 3-box-3 en posesión, y posiblemente es un dibujo que veremos ocasionalmente a lo largo del año.

Su juego enfoca sus ataques en los extremos, principalmente, aunque este año puede relacionarse más con los centrocampistas. Por otro lado, su línea defensiva asume espacios masivos a sus espaldas y se exponen a defender a campo abierto con frecuencia.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Dominik Szoboszlai (70M€), Alexis Mac Allister (42M€), Ryan Gravenberch (40M€), Wataru Endo (20M€).

Salidas: Fabinho (46,7M€), Jordan Henderson (14M€), Roberto Firmino (libre), Naby Keïta (libre), Alex Oxlade-Chamberlain (libre), James Milner (libre), Fábio Carvalho (cedido), Sepp van den Berg (cedido), Calvin Ramsay (cedido), Nathaniel Phillips (cedido), Rhys Williams (cedido).

Raúl Martínez: «Con el foco en el centro del campo con los fichajes de Alexis Mac Allister, Dominik Szoboszlai, Wataru Endo y Ryan Gravenberch, el Liverpool refuerza la medular buscando jugadores técnicos y versátiles, pese a que el trabajo no ha quedado finiquitado en dicha zona. Ha sido un verano bastante movido con salidas inesperadas como las de Henderson y Fabinho; conformando la difícil tarea del inicio de una reconstrucción y regeneración.

Con el nuevo ocasional 3-2-2-3 con balón de Klopp con Alexander-Arnold como lanzador desde un doble pivote, el Liverpool buscará quitarse los fantasmas del pasado tras la decepcionante campaña anterior. Además, será la segunda temporada de un Darwin al que sólo le faltó ser más clínico y primera campaña completa de Cody Gakpo. Lo que es seguro es que, si las lesiones les respetan, nos lo pasaremos bien con el vértigo del equipo de Merseyside».

Trent Alexander-Arnold, ¿centrocampista…? (Photo by Ian MacNicol/Getty Images)

Alexis Mac Allister y Dominik Szoboszlai deben adueñarse del cuadro red. Esa parte alta del ‘cuadrado’ centrocampista debe ser un medio para controlar el ritmo del juego, los momentos y generar ocasiones menos enfocadas en los extremos. El protagonismo es suyo. Ambos de pie privilegiado, uno con visión pasadora clase mundial y otro con el dominio de las pegadas largas y con instinto agitador. Por dentro, ese par será decisivo en el juego de Klopp.

Alexis Mac Allister, nuevo jugador del Liverpool. (Photo by Stu Forster/Getty Images)

Wataru Endo y Ryan Gravenberch (este aún con dudas) llegan para actuar en la zona del pivote. Endo es un gran futbolista a la hora de vigilar sin balón y de involucrarse en los primeros pases, un perfil ideal para la necesidad del Liverpool ante la salida de Fabinho, pero que tiene limitaciones. Gravenberch, sin embargo, responde a dicha necesidad, pero es un perfil que necesita libertad para su mejor versión, como Mac Allister; pudiendo ejercer como contención, tras pérdida es un riesgo, aunque suena bastante divertido a la hora de armar ataques y dominar encuentros. Dinamita pura.

En el ataque, aunque no hay movimientos, la activación total de Darwin Núñez definirá el techo de este Liverpool. El uruguayo es un animal; delantero insaciable, uno de los mejores generadores de la Premier League. A falta de que el arco le sonría más frecuentemente para convertirse en una garantía en el frente de ataque. Al espacio, haciéndose hueco a área llena, de cabeza… es un punta con un sinfín de recursos por explotar, y este puede ser su año.

Darwin Núñez, jugador del Liverpool. (Photo by Matt McNulty/Getty Images)

Con Salah y Luis Díaz en bandas, sumando a Gakpo entrando como variante ofensiva, este Liverpool goza de calidad arriba, y ya cuenta con un centro del campo bien confeccionado, sobre todo para que físicamente asegure no perderse mucho por lesiones.

En arco propio, Alisson seguirá siendo determinante. Con Konaté y Van Dijk protegiédole, y el ‘debe’ de un central de perfil zurdo este mercado, da la sensación de que en días grandes el Liverpool necesitará actuaciones monumentales en defensa. Alisson seguirá siendo uno de los mejores del mundo en lo suyo, bajo palos principalmente, apareciendo siempre que se lo pidan, y con los pies brindando recursos de circulación.

Alisson Becker, portero del Liverpool. (Photo by Matt McNulty/Getty Images)

Pese a que el intento por Moisés Caicedo casi produce un giro argumental tremendo, la apuesta y los ajustes del pivote están por probarse. La ausencia de un central zurdo para compensar el Trent Alexander-Arnold interiorizado es una responsabilidad incumplida de este mercado. Sin embargo, con esos dos ‘peros’, este es un Liverpool renovado, y será un cambio divertido de ver.

Once tipo

Once tipo del Liverpool. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XII. Luton Town

Luton Town Football Club.

Contexto y objetivos

Sin ver la Premier League desde 1982, el Luton Town viene de ser el tercer ascendido de segunda. En unos play-offs donde abunda el caos, Luton se llevó la promoción ante un Conventry que, en principio, partía con mejor base para competir. En 2018 el club estaba en tercera categoría, así que han aceitado poco en Championship para llegar a donde están.

Su estadio, Kenilwoth Road, que hace diez años era de quinta división, tuvo que remodelarse en las fechas recientes para cumplir con las exigencias de capacidad que impone la Premier League. Estadio al que, curiosamente, se accede a la grada desde patios traseros del vecindario. Incluso, se pospuso el primer encuentro por dichas remodelaciones.

El curso pasado fue uno de los clubes de menor presupuesto en Championship, llegando al ascenso de forma milagrosa. Romanticismo total. Sería precioso mantener la categoría, pero será un camino con demasiados obstáculos.

Entrenador y modelo de juego

Rob Edwards, entrenador del Luton Town. (Photo by Mike Hewitt/Getty Images)

Rob Edwards llegó a los banquillos de Luton Town el pasado mes de noviembre. Con Nathan Jones decidiendo tomar el reto que suponía el Southampton, Edwards fue el elegido. Tras estar un par de meses en Watford, con la plantilla que tenía, era inimaginable que Rob sería una de las figuras del ascenso heroíco de este Luton.

El 3-5-2 y el juego directo ya es la idea acentuada de Edwards en este Luton Town. Con jugadores físico y verticales que sean capaces de armar contraataques veloces.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Ryan Giles (5,85M€), Tahith Chong (4,7M€), Mads Andersen (3,5M€), Jacob Brown (2,9M€), Marvelous Nakamba (2,9M€), Thomas Kaminski (2,9M€), Teden Mengi (1,75M€), Ross Barkley (libre), Tim Krul (libre), Chiedozie Ogbene (libre), Albert Sambi Lokonga (cedido), Issa Kaboré (cedido).

Salidas: Sonny Bradley (libre), Harry Isted (libre), Matt Macey (libre), Allan Campbell (cedido), Fred Onyedima (cedido), Admiral Muskwe (cedido), John McAtee (cedido).

El equipo de menor gasto esta temporada. Fichajes, en su mayoría, de futbolistas cosagrados en Championship. Sin una hoja de ruta muy ambiciosa para competir en Premier League.

Ryan Giles e Issa Kaboré conformarán la pareja de carrileros. Dos ofensivos y prometedores. La salida de Cody Drameh deja un hueco en el carril diestro, y la apuesta por Kaboré parece sensata. Desde la academia del Manchester City, se puede catalogar al burkinés de ‘correcaminos’. Kaboré será un arma valiosa para las transiciones ofensivas, lagunas defensivas aparte.

Issa Kaboré, jugador del Luton Town. (Photo by Mike Hewitt/Getty Images)

La pieza estrella será Carlton Morris. El delantero de 27 años ya marcó un gol y dejó 20 dianas el curso pasado. Por potencia física y personalidad, el ex-MK Dons tendrá responsabilidades de sobra para afrontar el reto que supone la estadía del Luton en Premier. Un soldado que Rob Edwards ha logrado exprimir al máximo, y que debe cumplir en el máximo nivel.

Carlton Morris, delantero del Luton Town. (Photo by David Rogers/Getty Images)

En la medular, los Tahith Chong, Marvelous Nakamba, Sambi Lokonga y Ross Barkley deben saldar deudas con la Premier League. Nakamba ya tuvo en su día tramos de continuidad con el Aston Villa, pero nunca fue una garantía real. Chong demostró ser de los mejores en Championship, sin embargo, ¿está para Premier…? Por otro lado, Sambi llegó desde Bélgica prometiendo mucho, y tiene aptitudes físicas y técnicas para la Premier, solo que no ha sido una pieza fiable en cuanto a seguridad y confianza. Y Ross Barkley sí que conoce el torneo, no obstante, desde su paso en Aston Villa hace varias temporadas, parece que no es un jugador de Premier League, y que su época de rendimiento competente está lejos de volver.

El Luton ha recolectado otros nombres buenos de Championship, los Kaminski o Krul en portería, Mads Andersen o Teden Mengi en la zaga y Jacob Brown o Chiedozie Ogbene como complemento de la delantera. Es una estructura que para primera deja muchísimas dudas, y la estrategia podría ser sentar las bases para un descenso inminente. La plantilla tiene muchas debilidades, y no hay funcionamiento que mantenga en la Premier.

Once tipo

Once tipo del Luton Town. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XIII. Manchester City

Manchester City Football Club.

Contexto y objetivos

El vigente campeón y ganador de las tres últimas ediciones de la Premier League. Además de coronarse con la ansiada UEFA Champions League el curso pasado. Una máquina imparable, cada día con una gestión mejor y con la sensación de dominio total del torneo año tras año.

El Manchester City es uno de los proyectos más trascendentales de la época contemporánea del fútbol. Uno de los pioneros de la multipropiedad, como insignia del City Group. Con inversiones coherentes año tras año en el mercado y una academia de filiales envidiable por cualquiera en el mundo. Un club diferente en la actualidad, que está en la cima, y seguirá peleando por el título, una temporada más.

Entrenador y modelo de juego

Pep Guardiola, entrenador del Manchester City. (Photo by PAUL ELLIS/AFP via Getty Images)

Albert Blaya: «Desde que Pep Guardiola llegase a la Premier League en el verano de 2016, la liga ha experimentado un cambio que ha afectado a las raíces, yendo a lo más profundo de la competición. Guardiola llegó al City que representaba un papel en blanco sobre el que desarrollar su faceta más personal y creativa, un proyecto sin memoria en una liga en la que todo el mundo le decía que no podría jugar de la forma en la que lo hacía. No allí. Y Pep, que siempre ha sido el mejor adaptándose y generando contextos ganadores, ha ido evolucionando de la mano de la propia competición, hasta la fecha de haber generado un equipo distinto para cada curso, con matices y nuevas propuestas que han ido marcando tendencia.

Guardiola es, por encima de todo, un ganador. Quiere y anhela ganar, por mucho que a veces se diga que lo que él busca es la forma. Partiendo siempre del balón como elemento que conjuga el resto, Guardiola ha ido trazando equipos singulares que se han hecho fuertes a partir de distintas virtudes, pero sobre todo teniendo como centro la estructura, que es la base de Guardiola. Eso es, su pizarra, un City que se ha diferenciado del resto a la hora de dominar los espacios que el rival iba descubriendo como nadie, hundiendo los bloques por aplastamiento y renovándose siempre que el contrario le pillaba un cambio. Pep es evolución. Es ganar cambiando sin dejar de ser el mismo. El mejor».

Con las llaves del proyecto, Pep Guardiola se ha convertido (si no lo era antes) en el mejor entrenador del circuito. Al menos por duración y autoridad en el torneo. El español viene de un año de innovación, quería “ganar más duelos”, así que el ajuste del que se habló todo el año fue su central-pivote (John Stones).

Con un ‘9’ referencial y anotador, como no tuvo los años anteriores en el City, el juego de Pep ha mutado un poco, como sucede siempre que pasa el tiempo. Este City ataca en 3-box-3, con Stones acercándose a Rodri en posesión, y con tres centrales detrás en caso todos los contextos.

Pep es un referente del juego posicional, que también se ha adaptado a las transiciones defensivas veloces que exige la Premier League. Pupilo de Johan Cruyff y seguidor de algunos principios que aplica Marcelo Bielsa, Pep ha construido uno de los modelos de juego más vistosos, y el más efectivo, entre los que habitan en el torneo.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Joško Gvardiol (90M€), Matheus Nunes (62M€), Jérémy Doku (60M€), Mateo Kovačić (29,1M€).

Salidas: Cole Palmer (47M€), Riyad Mahrez (35M€), Aymeric Laporte (27,5M€), Yangel Herrera (5M€), İlkay Gündoğan (libre), Nahuel Bustos (libre), Benjamin Mendy (libre), João Cancelo (cedido), Taylor Harwood-Bellis (cedido), James McAtee (cedido), Máximo Perrone (cedido), Tommy Doyle (cedido), Josh Wilson-Esbrand (cedido), Slobodan Tedić (cedido), Issa Kaboré (cedido).

Si algo podía llegar a mejorar al City de Guardiola era un defensor de talento exponencial. Joško Gvardiol es eso. En la mesa de los Saliba o Levi Colwill, el croata es otro que a campo abierto no frunce el ceño, y que se siente cómodo en cualquier ángulo a la hora de defender. Con una lectura galáctica en fase de inicio, Gvardiol puede elevar el nivel de los Aké o Akanji (aún más contundente en los duelos y uno de los mejores con balón en su posición), que eran unas de las piezas mejorables de un plantel casi perfecto.

Joško Gvardiol, jugador del Macnhester City. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

La salida de İlkay Gündoğan es una baja importante para Pep. El alemán, desde su evolución a una versión más cercana y amenazante al área rival, se transformó en una pieza crucial de este Manchester City, a través de su lectura y resolución en espacios reducidos, con pensamiento ágil, es un recurso que el City no volverá a tener, más allá de traer perfiles que serán útiles para “olvidar” a İlkay.

İlkay Gündoğan, ex-jugador del Manchester City. (Photo by Clive Rose/Getty Images)

Matheus Nunes y Mateo Kovačić ejercerán como nuevos centrocampistas cityzens. Ambos, capaces, uno por potencia en tren inferior y otro por capacidad regateadora, de romper líneas de presión en conducciones. Y ganadores de duelos, también. Más dependientes de su físico que lo que suele tener Pep en este City. Una línea continuista en la filosofía que ha destacado el español, y son fichajes que brindan variabilidad de perfiles.

Asimismo, el fichaje de Jerémy Doku responde a la falta de futbolistas en los extremos, donde solo está Jack Grealish, aunque los Phil Foden o Bernardo Silva puedan moverse por dichas zonas. La partida de Riyad Mahrez, uno de los mejores del planeta a la hora de recibir y generar ocasiones, dejaba un hueco importante. Jéremy Doku es el caos como futbolista, puro 1v1, insistencia y aceleración siempre que el balón pasa por él; tiene que ganar calma, pero, con antelación, cumple con el perfil de exterior muy ancho para sobrecargar y atraer marcas, razón por la que Grealish ha sido crucial en este City. El belga, a su vez, tiene mucho potencial.

Jéremy Doku, jugador del Manchester City. (Photo by Matt McNulty/Getty Images)

Con la lesión de Kevin De Bruyne durante varios meses, las llaves del centro el campo debe tomarlas Bernardo Silva. El belga ha sido top-3, por lo menos, en las últimas ediciones de la Premier League, y es uno de los mejores del planeta, además de ser el socio perfecto de Haaland. Ahora, Bernardo debe acercarse más al último tercio del terreno de juego, involucrarse menos en los primeros pases, donde también es un genio, para ser más productivo por su conducción y claridad en metros finales. Otro año para él, aunque no brille el primer tramo en este Rodri-Bernardo-De Bruyne por la ausencia del tercero.

Bernardo Silva, jugador del Manchester City. (Photo by Shaun Botterill/Getty Images)

Si se habla de este Manchester City, se tiene que hablar del animal: Erling Braut Haaland. El delantero centro record breaker del año pasado. 36 goles en 35 partidos la pasada Premier League, máximo goleador de sobra y ya registra seis en cuatro encuentros este curso. Un bicho atacando espacios a espaldas del rival, cazando balones en el área y rematando desde cualquier distancia con una zurda potentísima. Encima, con los mejores generadores de juego cerca. Haaland es el ‘9’ definitivo, y lo será un año más.

Real Madrid
Erling Haaland, jugador del Manchester City. (Photo by Alex Livesey/Getty Images)

Otro año donde el raciocinio prevalece en Etihad Stadium, sacando ingresos positivos de una academia tan excepcional, como con la venta de Cole Palmer, y detectando los puntos claves a mejorar según se desarrollaba el verano. Este City se mantendrá siendo un equipo de élite, y favorito a la Premier League por la calidad de su nómina.

Once tipo

Once tipo del Manchester City. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XIV. Manchester United

Manchester United Football Club.

Contexto y objetivos

El Manchester United. El equipo con más trofeos de Premier League en su vitrina. Que tras la salida de Sir Alex Ferguson, encabezando la época más gloriosa del club, no ha encontrado una figura tan significativa, con sufrimiento de por medio. El proyecto parece asentarse y ganar estabilidad en un estilo, aunque hay muchas dudas en cuanto al aumento de la competitividad de los rivales y del club.

Los Red Devils vivirán la presión de la UEFA Champions League en paralelo con la liga, a diferencia de competidores directos (Chelsea, Tottenham o Liverpool); así que la exigencia es mayúscula. Su 3º puesto el curso pasado deja alta la expectativa, pero se desconoce el techo a corto plazo de este equipo, que, aparte, vive mutaciones importantes en cuanto a nombres.

Entrenador y modelo de juego

Erik ten Hag, entrenador del Manchester United. (Photo by Gareth Copley/Getty Images)

Reconocido con facilidad por su etapa heroíca en el Ajax, llevando al equipo neerlandés a semifinales de Champions en la 18/19. Erik ten Hag compartió con Pep Guardiola en Múnich, con el neerlandés como entrenador del equipo filial. Ahora, el técnico tiene la confianza de la directiva y ha brindado estabilidad al club. Esta es su segunda temporada dirigiendo en Old Trafford y se estima que haya una línea de mejoría considerable.

Si bien ten Hag era fiel al dominio de la posesión y el ataque organizado, ha alterado un poco su estilo con el fin de potenciar las piezas que posee. Su idea con este Manchester United es incrementar el volumen de contraataques, aprovechando lo veloces y amenazantes al espacio que son sus futbolistas. Ser los mejores del mundo en transiciones ofensivas.

El 4-3-3/4-2-3-1 no se mueve. Casemiro como sostenedor, un primer pasador cerca (Eriksen) y un volante liberado; aunque lo del primer pasador siga en duda. Con extremos profundos y de 1v1. Todo esto con armas de buen pie para el juego más directo y con futbolistas capaces de cuidar el caos que se genera tras pérdida.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Rasmus Højlund (75M€), Mason Mount (64M€), André Onana (52M€), Altay Bayindir (5M€), Sofyan Amrabat (cedido con opción a compra), Johnny Evans (libre), Sergio Reguilón (cedido).

Salidas: Dean Henderson (17,5M€), Anthony Elanga (17,5M€), Fred (9,7M€), Matej Kovar (5M€), Alex Telles (4,6M€), Teden Mengi (1,75M€), Zidane Iqbal (1M€), David De Gea (libre), Axel Tuanzebe (libre), Phil Jones (libre), Álvaro Fernández (cedido), Brandon Williams (cedido), Mason Greenwood (cedido).

Memo Navarro: «El Manchester United vuelve a afrontar un mercado de fichajes clave para, de una vez por todas, consolidar su modelo de juego. Sí, es probable que esta sea una frase que hayamos escuchado o leído en reiteradas ocasiones desde la salida de Sir Alex Ferguson, y muy especialmente al finalizar esas pocas campañas -como la anterior- que han dejado alguna sensación de progreso, o algún atisbo de ilusión. Sin embargo, con la llegada de André Onana, Ten Hag y los Red Devils han dado un paso considerable para acercar al equipo a los comportamientos deseados.

No es nada descabellado afirmar que reemplazar a David de Gea con Onana es
uno de los movimientos más disruptivos que se recuerden en la posición de portero
en la última época. Y no por un tema de rendimiento, sino de estilos. Es imposible
encontrar a guardametas más opuestos que ellos dos. Mientras De Gea es un arquero totalmente reactivo y correctivo, el camerunés es mayormente proactivo y preventivo. Uno prefería esperar y tener incidencia hasta el final de la jugada; y el otro por su parte, procura tener protagonismo en todos los rubros posibles.

Como resultado, el United jugará distinto y será capaz de plasmar diferentes propuestas dentro del campo. Es temprano para saber si será mejor, más efectivo, o si acabará funcionando, puesto que todavía hay muchos pendientes colectivos e individuales que Ten Hag debe atender para hacer de su equipo uno eficiente y consistente. Pero es innegable que ese objetivo pedía un cambio en la portería.

André Onana es capaz de moldear las fases con balón de su equipo gracias a su excelente manipulación de la pelota, lectura y rango de pase. Tiene una facilidad apabullante para conectar diferentes tipos de envíos y, con ello, sortear la presión del rival, cualidad que resaltó Pep Guardiola antes de la final más reciente de la Champions League: ‘A Onana es imposible presionarlo’, declaró el entrenador del Manchester City. Su rendimiento es élite en dicho apartado. Marca diferencia por sí mismo.

André Onana, guardameta del Manchester United. (Photo by Stu Forster/Getty Images)

Bajo palos es un arquero estable que, así como sufre pocos errores flagrantes, también entrega pocas atajadas decisivas. Sus reflejos no son grandiosos, no es ese portero que “gana partidos” constantemente; no obstante, no por eso es menos sólido. Además, tiene la virtud de saber prevenir el peligro tanto saliendo a cortar centros como realizando coberturas a la espalda de su defensa.

Si bien la responsabilidad es grande, la experiencia de Onana invita a pensar que puede asumir el reto. Se ha sabido adaptar a distintos contextos en el Ajax y en el Inter, y carga en la mochila apariciones en Copa del Mundo, dos semifinales de Champions League y la final ya mencionada. Está por verse si puede ayudar al Manchester United a regresar a los primeros planos».

@plantain_mufc: «El Manchester United sorprendió a propios y extraños cuando fichó a este joven danés de 20 años como delantero centro titular. Sin embargo, la adopción de este enfoque -perfil por encima de popularidad- está mostrando signos de una renovación muy necesaria en términos de estrategia de fichajes por parte de los Diablos Rojos.

La temporada pasada, Højlund jugó en el Atalanta y marcó 9 goles en 32 partidos. Sin
embargo, para hacernos una idea exacta, no debemos fijarnos en cuántos goles marcó,
sino en cómo los marcó. ¿Cómo participa en el ataque? ¿Cómo se mueve en el área? ¿Qué tipo de ocasiones busca? ¿Qué métodos utiliza para materializarlas? Responder a este tipo de preguntas nos dirá mucho más sobre un jugador que mirar unos números en una hoja de cálculo.

Jugando en la fluida estructura ofensiva de Gasperini, Højlund tenía a menudo la
oportunidad de desmarcarse o situarse en profundidad, permitiendo a uno de sus
compañeros ocupar la posición de delantero centro. Se siente muy cómodo en ambas:
técnicamente sólido, con buen control de cerca, además de un físico voluminoso muy
favorable y 1,91 m de altura.

Es excelente recibiendo el balón de espaldas y reteniéndolo en territorio rival. Su buena
visión de juego y sus pases nítidos le permiten meter a sus compañeros en el partido tras
esas recepciones por alto. También puede llevar el balón hacia delante con gran potencia, aunque cuando lo hace es muy propenso a los controles erróneos, lo que le hace ser desposeído con bastante frecuencia.

Rasmus Højlund, jugador del Manchester United. (Photo by DARREN STAPLES/AFP via Getty Images)

Tiene zancadas largas y potentes que le permiten moverse con una velocidad increíble.
Esto, unido a todas las habilidades antes mencionadas, le convierten en uno de los
jugadores de transición más peligrosos del mundo. Su forma de jugar a la espalda de la
defensa rival, o en la “última línea”, recuerda mucho a Fernando Torres. Es esa
presencia eléctrica y superatlética que obliga a los equipos a retrasar su línea defensiva
unos metros.

En cuanto a su capacidad goleadora, está en bruto y poco desarrollada, pero todos los
fundamentos están ahí, aunque sus métodos sean ligeramente heterodoxos. En este
sentido, nos gusta establecer comparaciones con Edinson Cavani, ya que vemos muchas
similitudes en la forma en que manipulan a los defensas con movimientos rápidos y afilados para crear separación en el área. Golpea el balón limpiamente con ambos pies, lo que le convierte en una amenaza aún mayor. Lo único que le falta es regularidad, porque ha demostrado que puede ser un gran goleador con algunas de sus actuaciones de la temporada pasada (Dinamarca-Finlandia).

Atlético, robusto y rápido, con sólidos fundamentos técnicos y movimientos instintivos en el área. Un tipo Osimhen, Calvert-Lewin o Evan Ferguson – exactamente lo que el United
necesita para desbloquear sus 100 millones de activos en Antony y Sancho; extremos que necesitan un constante objetivo en el área y corredores a su alrededor, Højlund puede
proporcionar eso.

También es muy trabajador fuera de posesión, algo que Ten Hag valora mucho en sus
fichajes (Antony, Mount, Malacia). Presionar no consiste necesariamente en cuánto se
corre, sino hacia dónde y cuándo se corre. Højlund es muy competente en esto, aunque no tenga la agresividad de un tipo como Weghorst.

Todavía tiene que llegar a rendir como delantero de 70 millones. Pero después de
observarle durante un tiempo, creemos que eso es exactamente lo que es»
.

En ambas áreas, el club ha centrado sus incorporaciones en consolidar su estilo de juego. Y en dos zonas cruciales para ganar partidos. Onana y Højlund elevan el techo del equipo que va armando ten Hag, además de otorgarle construir procesos necesarios en cada fase del juego que estaban cohibidas por los perfiles de sus futbolistas, como la circulación de balón desde portería hacia cualquier sector del campo o las incursiones a espacios vacíos y conducciones en transición con un punta que sea capaz de ejercer dichos roles.

Por otro lado, Mason Mount parecía bastar como primer pasador al lado de Casemiro, pero, ante el desorden defensivo del brasileño y la incapacidad de apoyos cercanos a la base del inglés han hecho saltar las alarmas con la necesidad de una “ayuda” en el doble pivote. Sofyan Amrabat es un refuerzo que puede liberar a los de la parcela ofensiva; el marroquí servirá como cortocircuito sin balón (repartiéndose recuperaciones con Casemiro) y como continuador en posesiones. Es obligatorio que el equipo gane equilibrio ante el pésimo estado de forma de Casemiro, y Amrabat puede solventar esa problemática.

Con Højlund apareciendo como delantero centro, es cierto que potenciar a piezas como Sancho, Garnacho o Antony suena tentador, pero la posible vuelta de Marcus Rashford a lo que llegó a ser su mejor zona de influencias, con un atacante por delante que fije y capte atenciones, puede ser una gran noticia para este Manchester United. Rashford, como canterano insignia desde 2016, ha sido quien se ha llevado responsabilidades goleadoras (17 goles en Premier en la 22/23) en un equipo frecuentemente apático arriba. Si regresa a zonas exteriores, su dupla con Højlund es apetecible.

Marcus Rashford, jugador del Manchester United. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

En la defensa, las lesiones de Luke Shaw y Tyrell Malacia han ocasionao la cesión de Reguilón. Con Wan-Bissaka y Diogo Dalot disputando el puesto en carril diestro, este United debe esperar lo mejor de su zaga central, con Lisandro Martínez al mando de la misma. Raphäel Varane parte como potencial compañero del argentino, sin embargo, Harry Maguire, Victor Lindelöf y Johnny Evans están en la recámara esperando oportunidades en los onces, aunque este último haya llegado para un rol residual y los otros dos estuvieron muy relacionados con una salida.

El United ha cuajado un mercado que permite saltar a la siguiente fase del estilo de juego. Aún por pulir muchos desajustes, Erik ten Hag tiene trabajo, y puede que le falten efectivos para ejecutar su idea como le gustaría, pero talento hay para intentar pelear en la parte alta.

Once tipo

Once tipo del Manchester United. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XV. Newcastle United

Newcastle United.

Contexto y objetivos

Desde la aparición de la propiedad saudí el Newcastle United ha gestionado de maravilla su dirección deportiva. Con nombres estimulantes y relaciones coherentes, el club ha creado un ecosistema fabuloso que ha entrado a la Champions League. Un proyecto que va a revoluciones inexplicables. Este año, con nuevos reclutas y con la exigencia aumentada en todas las competiciones.

La expectativa es que el Newcastle siga disputando los puestos más altos. Como, posiblemente, elemento disruptivo del ‘big six’ un año más. Con una línea evolutiva a sostener en una plantilla llena de líderes y jóvenes.

Entrenador y modelo de juego

Eddie Howe, entrenador del Newcastle. (Photo by George Wood/Getty Images)

Héctor Borges: «La llegada del fondo soberano saudí al Newcastle United trajo consigo un cambio de imagen en el club, empezando por el banquillo. El clásico 4-4-2 de Steve Bruce no iba a funcionar en este nuevo proyecto, así que contrataron a un entrenador que se encontraba libre, que es joven, atrevido y con las ideas claras de lo que quería plantear: Eddie Howe. El hombre que llegaba para salvar al Newcastle United de lo más hondo de la clasificación, en invierno tendría incorporaciones de la talla de Kieran Trippier o Bruno Guimarães, lo que haría que la salvación fuera un reto mucho más fácil que cuando cogió las riendas del cuadro magpie.

En la pasada temporada, el Newcastle United alcanzó un nivel que no había alcanzado en muchos años. Los fichajes de Nick Pope, Sven Botman y Alexander Isak este pasado verano, junto al de Anthony Gordon en el mercado de invierno, hicieron que el conjunto del norte de Inglaterra pueda pelear los puestos más altos de la clasificación con los peces gordos de la Premier League. Un estilo de juego marcado por la intensidad constante, con y sin balón, con un 4-3-3 muy bien organizado donde destaca la importancia del centro del campo, empezando por Bruno, siendo este el futbolista más importante de la plantilla y un reconvertido Joelinton, en una posición que nunca había jugado y haciendo unas labores donde Eddie Howe ha sabido sacar lo mejor del brasileño. Todo esto, sumado a una defensa muy segura, a un Almirón demostrando su nivel más alto y una delantera conformada por Callum Wilson e Isak, que se les caían los goles de los bolsillos, han hecho que el Newcastle United vuelva a la Champions League 20 años después».

Un estilo directo y perfiles muy físicos/verticales, en resumen, la descripción de lo que fabrica Eddie Howe en St. James Park’. Un equipo que cuenta con líderes en cada zona específica y que aún tiene figuras que pueden crecer sobremanera de la mano de su entrenador.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Sandro Tonali (64M€), Harvey Barnes (44M€), Tino Livramento (37,2M€), Yankuba Minteh (8M€), Lewis Hall (cedido con opción de compra).

Salidas: Allan Saint-Maximin (27,2M€), Chris Wood (17M€), Karl Darlow (400m€), Matty Longstaff (libre), Ciaran Clark (libre), Ryan Fraser (cedido), Isaac Hayden (cedido), Jamal Lewis (cedido), Jeff Hendrick (cedido), Harrison Ashby (cedido), Garang Kuol (cedido), Kell Watts (cedido), Yankuba Minteh (cedido).

Las incorporaciones, aunque pocas, refuerzan algunas debilidades de la plantilla en la rotación y aumentan la cantidad de perfiles con los que cuenta Eddie Howe para cambiar planes según los tipos de partidos que se presenten.

Rodrigo González Pascual: «Después de 3 temporadas defendiendo los colores del AC Milan, Sandro Tonali, considerado por muchos como el futbolista llamado a portar el brazalete de capitán de los rossoneri, hace las maletas para poner rumbo a la que, actualmente, es la mejor liga del mundo: la Premier League. Un fichaje que nadie podía llegar a imaginarse cuando se hizo oficial su llegada al Newcastle United a los pocos días de abrir el mercado y, sobre todo, porque el jugador se encontraba inmerso, y ejerciendo como capitán, en el Europeo U-21 con Italia. Su salida de San Siro, pocos días después de anunciarse la de Paolo Maldini de la dirección deportiva, supusieron un golpe durísimo para los de Stefano Pioli. A pesar de los rumores que indican que no se encuentra del todo feliz en St. James’ Park, Sandro Tonali no ha tardado mucho tiempo en empezar a brillar con su nuevo equipo y meterse a la afición en el bolsillo.

Desde sus inicios en Brescia, siempre surgió el debate sobre si Sandro Tonali podría convertirse en el sucesor de Andrea Pirlo. Melena larga al viento, pie exquisito en el balón parado, rango de pase… Sin embargo, estas cualidades sólo mostraban la superficie del juego de Tonali. Características que, evidentemente, compartía con su compatriota, pero no son la base de su juego. De hecho, nada más aterrizar en San Siro y ponerse en el foco de la Serie A, todo el mundo del fútbol se dio cuenta de que aquí se estaba forjando, más que al sucesor de Pirlo, a un nuevo Gattuso. Tonali es todo energía, carácter, liderazgo… un jugador que, si bien maneja bastante bien los tempos de un partido, muere por cada balón en cada jugada. Desde su aparición en el AC Milan, ha teñido diferentes parejas de baile en el inamovible doble pivote que solía plantear Stefano Pioli con su 4-2-3-1. En sus inicios, Frank Kessié era su mayor socio de confianza. El despliegue y la llegada a área rival del costamarfileño provocaba que Tonali se viese obligado a ser el jugador que llevase la batuta del juego y moviese los hilos del equipo, además de ser el escudero que tapase esas incorporaciones al ataque del propio Kessié. Un rol que, por otro lado, no es en el que más cómodo se sintiese. Y lo cierto es que, aquella temporada, mostró sus mejores registros a nivel defensivo en sus 3 temporadas en San Siro. Sin embargo, el peso que tenía en el juego era insuficiente para el potencial que atesoraba el jugador, lo que no le acabó beneficiando para nada en su temporada de adaptación.

Fue al curso siguiente cuando vimos la mejor versión de Tonali, coincidiendo con el asentamiento en el once de Bennacer, destacando también que, con la salida de Calhanoglu, Tonali se convirtió en dueño y señor del balón parado, lo que, lógicamente, se tradujo en una mejora en la creación de oportunidades para sus compañeros. Pero, sin duda, el mayor salto de calidad lo experimentó gracias a la figura del argelino. Destacar que, en ese momento, el AC Milan era un equipo con limitaciones en ataque posicional por la falta de calidad diferencial en los últimos metros, más allá de Leao y Giroud. Sin embargo, el equipo transitaba muy bien gracias a la claridad que le daban esto dos futbolistas en medio campo y cómo lanzaban a sus compañeros en ataque. Es decir, el AC Milan brillaba más siendo reactivo. En este sentido, ahora sería Bennacer el encargado de superar la presión en los primeros metros gracias a su gran capacidad para eludir presiones desde la conducción y el regate corto, lo que abría un gran espacio para que Tonali tuviese más tiempo para recibir de cara y poner a jugar al resto. Esto, a su vez, le permitió ganar altura en el campo y le generó un mayor foco de acción para recoger el testigo de Kessié, siendo ese futbolista que se soltaba un poco más, tanto para apretar a los rivales y ser un perro de presa sin ser un mediocentro tan posicional, como para incorporarse al ataque y pisar área rival. Sin duda, sus registros a nivel asociativo y ofensivo se incrementaron exponencialmente durante la temporada 2021/22. Un centro del campo muy complementario que se convirtió en una de las grandes claves por las que el AC Milan consiguió levantar aquella Serie A.

El aterrizaje de Sandro Tonali en St. James’ Park supone un gran cambio de paradigma en el juego del italiano. Lo primero por modelo de la competición a la que va y, en segundo lugar, por el estilo de juego de su nuevo equipo. La Premier League, más allá de ser la mejor y más exigente liga del mundo, es muy diferente al modelo de partido que suele proponer la Serie A. Y es que uno de los principales cambios a los que va a tener que adaptarse a velocidad de vértigo es el ritmo y la velocidad de juego. Su velocidad mental va a tener que aumentar varias marchas. Sin embargo, si es capaz de cogerle el punto rápido, creo que es un cambio que le puede venir muy bien. Como se ha comentado anteriormente, Tonali no es el jugador más rápido del mundo, pero sí juega a altas revoluciones y tiene mucho carácter dentro del campo, por lo que puede sentirse muy cómodo en este estilo de competición. El mayor cambio, sin ninguna duda, va a ser a nivel de propuesta de juego de su nuevo equipo. El Newcastle de Eddie Howe es un equipo que juega varias marchas por encima de lo que lo hace él AC Milan. Un equipo con mucha más velocidad de balón y más propositivo, pero sin perder un ápice de verticalidad y agresividad en el juego, con y sin balón. A su lado en el medio campo, a nivel de estructura, va a encontrarse a dos brasileños como Joelinton y Bruno Guimarães. El primero, un portero de discoteca en la zona ancha. Disputa cada balón como si fuese el último, aporta despliegue y llegada… El segundo, el centro de operaciones de este Newcastle. El jugador estrella del equipo por el que pasa cada balón en ataque. Tonali, en este sentido, llega para ocupar el puesto de interior derecho que solía ocupar Longstaff en el 4-3-3 de Eddie Howe. Un jugador cumplidor, pero muy limitado con respecto a lo que puede ofrecer Tonali a nivel de registros.

Sin embargo, las sinergias que se producen en la estructura de este Newcastle le van a permitir a Tonali estar más cerca de la base. La polifuncionalidad de Joelinton es clave en este sentido, ya que muchas veces es un jugador que se encarga de actuar como un interior invertido que compense el corto recorrido de Burn por izquierda y, sobre todo, la tendencia interior que tienen los jugadores que suelen caer por esa zona. El curso pasado, sobre todo a final de temporada, fue Isak el que ocupó esta posición y, en el inicio de la 2023/24 está siendo Gordon. Estos ajustes, de una manera de de otra, hacen que en muchas ocasiones el Newcastle pueda estructurarse en una espacie de 4-2-3-1, donde Tonali puede ejercer ese rol de doble pivote que tenía en el AC Milan. En esa sala de máquinas se va a encontrar con el que, actualmente, es uno de los mejores centrocampistas de la Premier League: Guimarães. A priori, una pareja que suena muy bien y que podría ser de las mejores de la competición de cara a esta temporada. Dos jugadores muy complementarios, aunque hay algún asterisco que habrá que matizar. Bruno Guimarães es un prodigio a la hora de jugar de espaldas y saltar presiones rivales, por lo que Tonali va a encontrarse a un socio con características similares a las de Bennacer, pero de un nivel mucho más elevado. Por tanto, ambos pueden complementarse muy bien en la zona ancha. Sin embargo, el brasileño es un jugador mucho más coral. Tiene rango de pase, mueve los hilos del equipo y organiza el juego y, sobre todo, es un jugador al que también le gusta incorporarse al ataque para llegar a la frontal, donde es diferencial frotando la lámpara para filtrar pases o probar disparo.

Sandro Tonali y Bruno Guimarães, centrocampistas del Newcastle. (Photo by Stu Forster/Getty Images)

En este sentido, Tonali y él van a tener que repartirse muy bien el trabajo para no desequilibrar al equipo en medio campo, lo que puede provocar que, quizás, no se le saque el máximo jugo a ambos. Algo parecido a lo que podría sucederle a Enzo Fernández y Moisés Caicedo en el Chelsea. En este caso, los de Stamford Bridge también cuentan con Lavia para equilibrar ese medio campo. El Newcastle no cuenta con ese futbolista en plantilla, pero sí con una línea defensiva asimétrica en la que, normalmente, siempre cuenta con tres hombres atrás. Aún así, esa figura del ancla en medio campo en imprescindible para cualquier equipo de élite. Evidentemente hay mecanismo para corregirlo o minimizarlo, como la asfixiante presión tras pérdida que ejerce el Newcastle. Pero, si la sueltan, el equipo puede quedar totalmente roto y eso, en Europa, se paga muy caro. Por lo que el siguiente punto a analizar de cara a futuros mercados es si Guimarães, Tonali y Joelinton conviven bien juntos, o abría que buscar soluciones que saquen a Joelinton de la ecuación y permitan a Guimarães y Tonali convivir juntos en una altura mayor. Algo que no es un cambio tan sencillo, ya que el perfil de Joelinton, como se ha explicado anteriormente, sigue siendo muy importante en este equipo como interior invertido, algo que no pueden ejecutar ni Tonali ni Guimarães. En este sentido, el crecimiento y evolución de Lewis Hall en el puesto de Burn marcarán muchos de los próximos pasos que podría dar este Newcastle. Pero, por el momento, tanto Bruno Guimarães como Sandro Tonali son dos piezas que podrían dominar en la Premier League, ya que pocos equipos cuentan actualmente en sus filas con dos futbolistas de semejante calado en mediocampo, y que, sin ninguna duda, deben ser los cimientos sobre los que se asiente este Newcastle en su viaje por la UEFA Champions League».

Lewis Hall, como joven prometedor del Chelsea y uno de los laterales izquierdos con mayor potencial en el fútbol europeo, irrumpe en St. James’ Park para brindar su sensibilidad con balón y proyección ofensiva. Hall, por sus dotes formativos de interior/volante, puede ser lateral invertido; aunque con Trippier como lateral alto, es difícil encontrar un equilibrio. Quizá pueda suplir a Joelinton ocasionalmente, y actuar como centrocampista cerca de Guimarães. Lo garantizado es que veremos muchos minutos suyos, y será una de las revelaciones de esta Premier.

Lewis Hall, nuevo jugador del Newcastle. (Photo by Catherine Ivill/Getty Images)

Entre los destacados, el nombre de Kieran Trippier es importante en los magpies. De los primeros en la renovación del plantel con Eddie Howe y conocedor de la Premier League como la palma de su mano. Un corredor con chispa de carrilero por su buen pie, y una vía para crear acciones de gol mediante su trabajo en ángulos asistidores. Un gran socio para Almirón en banda derecha, y para Isak en la punta de ataque.

Kieran Trippier, jugador del Newcastle. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

Con Botman-Schär en la línea defensiva y Nick Pope bajo palos, el Newcastle tiene un cerrojo cerca de su área. Aunque Pope no cuente con herramientas para aportar a la construcción, más allá de su desplazamiento en largo, es un seguro atajando. Botman y Schär se encargan de replegar y cumplir, sobre todo, zonalmente sin balón, uno sorpresa la temporada pasada y otro ya es garantía de Premier hace varios años.

Arriba, Alexander Isak debería dar un salto de cifras goleadoras. Por elasticidad y potencia, es un delantero apto para cargar con los momentos importantes del Newcastle en el último tercio. Diez goles en 22 partidos es la cifra a superar, ya anotó dos en el inicio de esta temporada… el sueco tiene aún mucho por explorar y potenciar de su perfil.

Alexander Isak, jugador del Newcastle United. (Photo by Stu Forster/Getty Images)

Las llegadas de Tino Livramento y Harvey Barnes trabajan la rotación para congeniar con la Champions League y la consolidación del modelo de juego; perfiles verticales y de esfuerzos, además de tener talento superlativo por descubrir (Livramento) o facilidades para materializar ocasiones (Harvey Barnes, como el año pasado en el Leicester). Con la necesidad de darle regularidad a Anthony Gordon por la promesa que significa y la apuesta que se hizo por él en su día, hay piezas ofensivas para variar y presentarse ante distintos contextos de partido.

Once tipo

Once tipo del Newcastle United. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XVI. Nottingham Forest

Contexto y objetivos

El Nottingham Forest, que rearmó su plantel entero el año pasado y era uno de los favoritos al descenso, ha dado forma al talento que posee y en el corto plazo es un proyecto estable en Premier League. Con figuras interesantes por explotar tras otro verano reforzando debilidades, se estima algo mejor que el 16º puesto rescatado hace meses.

La idea debe ser sentar las bases en primera división, manteniendo el crecimiento de futbolistas que pueden llegar a ser apetecibles para los más grandes y consolidar algunas figuras que aún dejan dudas, a pesar de conocer el talento que llevan dentro. Los Tricky Trees tienen un potencial grandioso entre manos, que hace falta que puedan explotar.

Entrenador y modelo de juego

Steve Cooper, entrenador del Nottingham Forest. (Photo by Nathan Stirk/Getty Images)

En el barco desde 2021, Steve Cooper fue partícipe del ascenso a Premier y luego mantuvo la categoría. Entre incertidumbre, el año pasado la directiva decidió confiarle el prouyecto en un punto donde parecía inminente su despido, y ha sido un camino correcto para un Forest que ahora está un escalón por encima de la zona roja.

Fiel a su 3-4-3/5-2-2-1, Cooper es otro del torneo que apuesta por las transiciones y el juego directo, con centrocampistas que no adornen mucho las jugadas y retengan poco el balón para hacer correr a sus atacantes. Su línea de tres es rocosa y sus carrileros anchos son cruciales para conducir/asociarse, romper líneas de presión y crear superioridades posteriores.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Ibrahim Sangaré (35M€), Anthony Elanga (17,5M€), Chris Wood (17M€), Andrew Omobamidele (12,85M€), Murillo (12M€), Nicolás Domínguez (10M€), Odysseas Vlachodimos (9M€), Matt Turner (8,15M€), Callum Hudson-Odoi (3,5M€), Ola Aina (libre), Nuno Tavares (cedido con opción de compra), Gonzalo Montiel (cedido con opción de compra), Divock Origi (cedido con opción de compra), Andrey Santos (cedido).

Salidas: Brennan Johnson (55M€), Sam Surridge (5,8M€), Braian Ojeda (3,6M€), Mohamed Dräger (420m€), André Ayew (libre), Lyle Taylor (libre), Jack Colback (libre), Caafú (libre), Jordan Smith (libre), Steve Cook (libre), Gustavo Scarpa (cedido), Remo Freuler (cedido), Lewis O’Brien (cedido), Omar Richards (cedido), Ui-Jo Hwang (cedido), Richie Laryea (cedido), LoÏc Mbe Soh (cedido), Josh Bowler (cedido).

Brennan Johnson (ocho goles la temporada pasada) deja una plaza libre arriba para los nuevos futbolistas que hacen vida en el Forest de Steve Cooper. El atacante galés, que ya había creado una relación fuerte en el terreno de juego con Gibbs-White y Awoniyi, era verticalidad pura. Sin ser un futbolista muy vistoso y con limitaciones en espacios reducidos, Brennan solo necesita espacios para correr o estar cerca del arco rival para ser efectivo, bien sea por su olfato goleador en el área o por sus cualidades para sobreponerse en los contraataques.

Brennan Johnson, ex-jugador del Nottingham Forest. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

Óscar Mendoza: «Para un Nottingham Forest que apenas se salvó del descenso la temporada pasada, la figura de Morgan Gibbs-White es determinante, y es que en el característico 5-2-2-1 de Steve Cooper, el inglés de 23 años es el que más protagonismo ha adquirido de todos los atacantes de la plantilla, junto con Taiwo Awoniyi.

Gibbs-White llega a esta 2023/24 tras coronarse en el Europeo sub-21, torneo en el que fue titular con Inglaterra, y ahora encara su segunda campaña con los ‘Tricky Trees’, misma en la que las aspiraciones del equipo, con refuerzos como Anthony Elanga, Divock Origi, Gonzalo Montiel, Matt Turner, Callum Hudson-Odoi o Andrey Santos, deben ser más elevadas en la Premier League.

Tomando en cuenta que el Forest suele ser reactivo, el ex-futbolista del Wolverhampton es clave para comandar las transiciones a partir de su aceleración, creatividad y buena toma de decisiones. El curso pasado registró cinco goles y ocho asistencias en liga, siendo el máximo asistidor del equipo y el que más intervenciones directas en goles acumuló (13), cifras que ayudan a dimensionar su importancia en los ‘Tricky Trees’».

Morgan Gibbs-White, jugador del Nottingham Forest. (Photo by David Rogers/Getty Images)

En la zona de pivotes, el Forest ha decidido acumular talento por montones. Andrey Santos, con la estela de futbolista con poco por hacer con lo demostrado en su pretemporada con el Chelsea, pura creatividad e imaginación con balón, aparte de un físico válido para Premier. Sangaré, pretendido por distintos clubes del panoraa europeo y un ‘pulpo’ para defender, cumpliendo con balón. Nicolas Domínguez para equilibrar, siendo un perfil completísimo en registros de centrocampista. Todos sumándose a Danilo (gran tramo final la campaña pasada), Ryan Yates u Orel Mangala, que siguen teniendo buen impacto en sus minutos.

En portería también hay cambio. Con las titularidades de Dean Henderson y Keylor Navas (ambos cedidos), ya era hora de conseguir estabilidad en área propia, así que los fichajes de Matt Turner y Odysseas Vlachodimos se dan para competir por el puesto fijo, con el griego como un gran guardameta fuera de Inglaterra y un Matt Turner que viene de ser suplente de un imperial Aaron Ramsdale. Hay competencia de la buena, porque los dos pueden ser porteros titulares de Premier, fácilmente.

Miguel Palomino: «El campeón del Mundo con Argentina y eterno pateador, Gonzalo Montiel, llega a Nottingham, una ciudad del ecuador de Reino Unido, cambiando el calor asfixiante de Sevilla por al permanente lluvia y neblina típica del país. Su primera aventura en Europa no ha sido del todo fructífera en cuanto a rendimiento y estabilidad en el once, ya que Montiel ha tenido al mejor de los competidores, una leyenda viva del Sevilla FC para el que no pasan los años, ni más, ni menos que Jesús Navas, otro que se alzó como ganador de la mayor competición deselecciones, allá por 2010.

En su primer año bajo las órdenes de Julen Lopetegui no contó con muchos minutos, sólo cuando el palaciego tuvo que ver el fútbol desde la grada por sus problemas de cadera. En ese impasse, Montiel pudo demostrar algo más de qué pasta estaba hecho. Aguerrido, con proyección en la banda y llegada hasta la línea de cal del campo contrario, el de La Matanza repartió un gol y dos asistencias en 25 (20T) partidos, aunque la sangre caliente lo llevó a ver 10 tarjetas amarillas.

Para la segunda temporada, a pesar de su rol de secundario y pasando por tres entrenadores (Lopetegui, Sampaoli y Mendilibar), disputó 44 partidos aunque sólo 25 como titular. Con el técnico argentino partir incluso de central diestro en defensa de tres y lateral izquierdo también con Mendilibar cuando se requirió».

Gonzalo Montiel, nuevo jugador del Nottingham Forest. (Photo by Clive Rose/Getty Images)

Once tipo

Once tipo del Nottingham Forest. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XVII. Sheffield United

Sheffield United Football Club.

Contexto y objetivos

El Sheffield United, 2º clasificado de Championship el pasado curso. Un club que enamoró a muchos en aquella 19/20 donde acabaron 9º. El descenso cayó rápido, y costó un par de años reponerse. Ahora, se podría decir que queda un poco de la esencia de aquel Sheffield. Una pizca.

Siendo otros de los que estarán en la lucha baja, el Sheffield, junto a Luton Town, parte como favorito a descender. La propuesta tiene trabajo adelantado, eso sí, pero la pérdida de un par de nombres significativos será perjudicial a lo largo de la temporada. Mantenerse sería un éxito.

Entrenador y modelo de juego

Paul Heckingbottom, entrenador del Sheffield United. (Photo by Ross Kinnaird/Getty Images)

Quien tomó la batuta de Chris Wilder tras su descenso, que conoce el club por trabajar desde categorías inferiores y que ha sostenido ciertos conceptos que el mismo Wilder hizo funcionar en Premier League.

3-5-2 fijo con centrales anchos en posesión, carrileros altos y defensa en bloque compacto para cerrar espacios por dentro. Un equipo con mucha pizarra detrás, sin embargo, flojo para finalizar y con lagunas de calidad en defensa. Tácticamente brillante, el nivel… ya veremos.

Paul Heckingbottom es un plus en la lucha por la permanencia.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Cameron Archer (21,55M€), Gustavo Hamer (17,3M€), Vini Souza (12,5M€), Auston Trusty (5,8M€), Bénie Traoré (4,6M€), Anis Slimane (2,7M€), Tom Davies (libre), James McAtee (cedido), Luke Thomas (cedido), Yasser Larouci (cedido).

Salidas: Iliman Ndiaye (17M€), Sander Berge (13,9M€), Enda Stevens (libre), Billy Sharp (libre), Jack O’Connell (retirado).

Bruno Bardoneschi: «El fútbol de Iliman Ndiaye lleva consigo la creatividad e imaginación. Lleva en sí mismo una buena definición de cómo engañar al rival en cualquier metro cuadrado del césped. Representa el fútbol en campos de barro y arena, la escuela en la que se crió futbolísticamente hablando. “Mis habilidades las aprendí porque de niño me la pasaba todo el día jugando en los parques de arena”. El juego de Ndiaye mantiene a ese niño que quiere hacer chucherías y trucos con la pelota en el cuerpo de un joven senegalés de 23 años. 

Es difícil definirlo en una posición en particular porque su fútbol abarca muchas zonas del frente de ataque. Lo podemos ver tirado a un costado, por el carril central u ocupando la referencia de ataque. También se tira a la banda, se perfila entre líneas, fija centrales, pica al espacio.. Hay miles de acciones en sus encuentros. Lo cierto es que hasta la fecha, la mejor posición que puede definir Iliman es como aquel hombre libre del ataque. Aquel jugador que tiene la libertad absoluta para actuar por donde le dé la gana. Volver por donde quiera y, sobre todo, por donde se encuentre la pelota. A esas intenciones de siempre participar, le suma la decena de recursos y trucos que tiene para afrontar los distintos escenarios que se le presentan. Eso vacía su fútbol de acciones predecibles. Cuando la pelota le llega, crea un mundo completamente desconocido, donde no hay tiempo ni espacio, y en el que todo se vuelve impredecible y engañoso. 

Su juego cuenta con una habilidad muy especial para esconder la pelota, estando de espaldas o de frente a su oponente. Tiene sensibilidad para aguantar los duros contactos cuando su tren inferior choca con la masa oponente. Soporta la presión, utiliza su suela para llevarla e imprime movimientos de cadera que quiebran la postura del defensor. Cuando tiene el juego de espaldas tiene la lectura correcta para medir cuando es el momento de ser una opción de apoyo y descarga para algún compañero o cuando es factible la posibilidad de guiarse por sí mismo, ponerse de cara y driblar. Aún siendo diestro, tiene control sobre su zurda y eso le permite orientarse para ambos perfiles.

Iliman Ndiaye, ex-jugador del Sheffield United. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

También es destacable su imaginación y calidad para inventar. Para los rivales es muy difícil adivinar cuál será su siguiente paso. Puede hacer bicicletas que marean la visión del rival, cambios de ritmo que giran el mundo del oponente a 365 grados, pases rápidos que llevan consigo el sentido de la pared, conducciones y arrastros bien pegados a sus pies que hunden al rival. Un giro, un control o una finta hacen que su regate interior sea sinónimo de caos para sus adversarios. Sus movimientos son fluidos y potentes. Su primer paso es una hemorragia de velocidades y explosiones. Una vez que despeja para adelante es muy difícil frenarlo y eso multiplica aún más creaciones con la pelota.

El Sheffield United pierde a su mejor delantero, a su mejor creador de acciones y ocasiones, y, lo que engloba su nivel e importancia, al argumento más fuerte que tenían para obtener la permanencia en la Premier League. Encontrar un reemplazo es posible si hablamos de posición y algunas características. Pero es imposible en cuanto a la efectividad e impacto porque el fútbol de Ndiaye es especial, es de esos que no se ve todos los días».

Iliman Ndiaye no es el único importante que pierde el Sheffield United en una temporada donde se requiere de más talento y competitividad que nunca. La salida de Sander Berge es otro golpe fuerte para el plantel, pero la llegada de Gustavo Hamer es luz al final del túnel.

Imanol Alonso: «El Sheffield United refuerza su medular con el interesante talento de Gustavo Hamer. El ex-Coventry pedía a gritos una salida hacia la Premier League y tendrá su primera prueba en un recién ascendido, intentando hacer olvidar la figura de Sander Berge.

El neerlandés de 26 años aporta recorrido, buen trato de balón y una altísima capacidad de creación al equipo de Paul Heckingbottom. Ha destacado en sus dos primeros partidos con los blades, dónde se le ha visto con confianza e incluso marcando un auténtico golazo.

Tendrá la difícil papeleta de ser una de las razones por las que el Sheffield United luche por salvar la categoría, pero si consigue adecuarse a lo que pide el equipo, puede ser una de las figuras a seguir durante esta temporada.

Por mucha calidad y talento que atesore, no deja de ser una apuesta en un equipo que ha perdido a muchos activos importantes. Lo tiene todo para terminar siendo parte de la columna vertebral del conjunto de Yorkshire».

Gustavo Hamer, nuevo jugador del Sheffield United. (Photo by Harriet Lander/Getty Images)

A ese centro del campo hay que sumarle la llegadad de Vini Souza y la vuelta de James McAtee cedido. Posiblemente, junto a Hamer, quienes conformarán ese apartado. McAtee es un privilegiado técnicamente; de la academia del City, con un dominio brutal de conceptos posicionales y un sacrificio físico digno del torneo más grande de Inglaterra. Sorprenderá, seguro, porque su talento es emocionante.

James McAtee, jugador (cedido) del Sheffield United. (Photo by Michael Regan/Getty Images)

En la defensa, Anel Ahmedhodžić será el líder. El más dominante entre los que tiene Heckingbottom. 1,90m de altura para dominar el cuerpeo y el juego aéreo, en adición de su pulcritud para distribuir balón en el perfil diestro de la zaga, como central ancho con balón. Con John Egan, que ya demostró en su día ser carne de Premier, y Jack Robinson acompañando. Auston Trusty, ex-Arsenal, espera su turno, aunque apunta a ser sustituto de Ahmedhodžić porque comparten perfil.

Anel Ahmedhodžić. (Photo by George Wood/Getty Images)

Con Cameron Archer irrumpiendo también con continuidad en la doble punta y McBurnie sirviéndole, hay una combinación de jugadores más que interesante. Con Luke Thomas como nuevo carril izquierdo… si bien en su mayoría son futbolistas a probar en Premier League, con trabajo de pizarra se puede soñar en la permanencia, aunque haya faltado por reforzar la portería o traer alguna que otra estrella, más allá de Gustavo Hamer.

Once tipo

Once tipo del Sheffield United. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XVIII. Tottenham Hotspur

Tottenham Hotspur.

Contexto y objetivos

El Tottenham cayó sobre la hora de la clasificación europea. Tras un período nefasto de Antonio Conte como director técnico, los Spurs tienen una ardua tarea en voltear la situación. El proyecto afronta un año triste por la salida de una leyenda y transitorio en todo aspecto deportivo, pero se podrá centrar en evolucionar y activar a los nombres que tiene.

El objetivo debería ser volver a Europa, por inversión y exigencias propias, no obstante, está claro que este Tottenham verá los resultados como daño colateral del desarrollo de su proyecto. Potenciar jugadores, armar un colectivo funcional y, posteriormente, pensar en los resultados, que ya se darán si los primeros dos requisitos se cumplen.

Es un año peculiar para el Tottenham, porque no suelen pasar tantas cosas en cuestión de pocos meses en el equipo londinense.

Entrenador y modelo de juego

Ange Postecoglou, entrenador del Tottenham. (Photo by ADRIAN DENNIS/AFP via Getty Images)

Ange Postecoglou es especial. Proveniente del Celtic, ha llegado para revivir a este Tottenham y darle un colectivo menos dependiente de estrellas o figuras individuales. Un técnico que se basa en potenciar la pizarra al máximo, y reconocido principalmente por el rol particular de sus laterales, que suelen ser versátiles desde los inicios de su carrera como técnico, bien sea con uno bajo y uno profundo para generar desajustes en el dibujo, con uno invertido, con ambos invertidos… esa es su marca registrada.

En este Tottenham parece que veremos un 4-3-3 flexible según la fase del juego, con los laterales moviéndose por carriles interiores y muy altos, aprovechando también que tiene un perfil idóneo en el centro del campo para envolverlo en la fase de inicio. Le gusta la presión alta, otro matiz vistoso de su Celtic, que parece que aplicará, con trabajo por hacer, en este Tottenham.

Con Ange Postecoglou nos vamos a divertir, tal como lo hemos hecho estas primeras jornadas, y cuando su equipo esté más aceitado será como una fábula para Daniel Levy y su directiva.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Brennan Johnson (55M€), James Maddison (46,3M€), Micky van de Ven (40M€), Guglielmo Vicario (20M€), Alejo Véliz (15M€), Ashley Phillips (2,3M€), Manor Solomon (libre).

Salidas: Harry Kane (100M€), Harry Winks (11,6M€), Lucas Moura (libre), Djed Spence (cedido), Sergio Reguilón (cedido), Japhet Tanganga (cedido), Joe Rodon (cedido).

Rodrigo Cumbraos: «Harry Kane se fue del Tottenham como cuando un hijo se independiza. Lo cuidas, lo proteges, lo defiendes y un día te dice que ya no te necesita más, que se quiere ir. Ahora no sólo es que te falte él sino lo que aporta a tu vida. Por suerte para el Tottenham, Ange Postecoglou es sincero. Y asume la responsabilidad de reflotar una entidad histórica y gigantesca. Con su gusto por la posesión y el ataque, con su mensaje claro, con el “nosotros” repetido hasta la saciedad.

Harry Kane, Tottenham
Harry Kane, ex-jugador del Tottenham. (Photo by OLI SCARFF/AFP via Getty Images)

Con sus laterales que son mediocentros, con Bissouma en el centro de operaciones y con Son como capitán. Con Romero y Van de Ven, con Udogie, con Maddison. Pero sobre todo con el juego en equipo para olvidar a Kane, que hizo del Tottenham un equipo dependiente de sí mismo. La tarea de Postecoglou, a pesar de lo felizmente que ha empezado, es crear un equipo donde brille el colectivo y las individualidades aporten. Y no al revés.

Ahora, y con una plantilla cerrada, al Tottenham le toca centrarse en jugar al fútbol. Lejos de las personalidades arrolladoras y egocéntricas de los últimos años, lejos del Kane-sistema y más cerca de la identidad que siempre han tenido los Spurs».

James Maddison es el fichaje estrella de este Tottenham. Con los Son, Solomon, Richarlison, Kulusevski o Brennan Johnson por delante, Maddison apunta a involucrarse más en el juego, como lo hacía poco en el Leicester. Ser más constructor y desequilibrante desde lejos del área, hasta cerca de ella. Su influencia aumentará con Postecoglou como tutor y con asociaciones del tipo Son o Bissouma detrás.

James Maddison, jugador del Tottenham. (Photo by Stu Forster/Getty Images)

Yves Bissouma cobrará un papel determinante en este Tottenham. Un anti-presiones, básicamente. El arma principal de Ange Postecoglou para construir desde la base de la jugada, desde los primeros pases. Claridad y cintura como herramientas de ruptura, con un físico agresivo e impetuoso tras pérdida. La opción Bissouma reactivada es como un fichaje de lujo para los Spurs, donde apenas vio minutos en manos de Conte.

Yves Bissouma, jugador del Tottenham. (Photo by Stu Forster/Getty Images)

En defensa, los laterales serán fundamentales en sus respectivos roles. Ante la cuestión de que ambos (Porro y Udogie) sean ofensivos, más perfiles carrileros por trato de balón y ascensos constantes, Postecoglou les posiciona altos e interiorizados según las direcciones de los ataques. Udogie en ese aspecto será un aire fresco para el club, otro cuya vuelta de cesión cae como un fichaje importante en banda izquierda.

Destiny Udogie, jugador del Tottenham. (Photo by Luke Walker/Getty Images)

En otro apartado, y también positivo, la portería luce mejor con la llegada de Guglielmo Vicario. El guardameta italiano, sin ser una maravilla en el juego de pies, brinda seguridad para la circulación y tiene unos reflejos que pueden conseguir puntos para los Spurs. Otra mejoría que el club debía ejecutar, entre varias incorporaciones positivas y la reactivación de algunas piezas… con un proceso paciente, el Tottenham ya construye una buena base para trabajar y volver a ganar ambición.

Once tipo

Once tipo del Tottenham. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XIX. West Ham United

West Ham United.

Contexto y objetivos

El West Ham ha ingresado muchísimo dinero y gestionar el mismo ha sido una tarea compleja, aunque productiva. Los hammers, recientes campeones de Conference League, piensan en volver a las competiciones europeas mediante la clasificación liguera, sin embargo, la base estructural es menos avanzada que la de los Brighton, Brentford, Villa… así que quizá vuelven a priorizar Europa y mantienen la media tabla.

El proceso denota estancamiento, no obstante, la frescura que pueden otorgar las nuevas caras y la amplitud de la plantilla ahora será importante para ver cómo se desempeña este West Ham.

Entrenador y modelo de juego

David Moyes, entrenador del West Ham. (Photo by Marc Atkins/Getty Images)

David Moyes, desde 2019 en West Ham. De la escuela inglesa, siguiendo la línea directa y tradicional, similar, en parte, a los Roy Hodgson o Sean Dyche que habitan en la liga. Con un West Ham que adora correr en transiciones ofensivas, retroceder y defender en bloque medio/bajo.

Ha chocado con la dirección deportiva los últimos años porque los perfiles que llegan no se exprimen al máximo bajo su estilo de juego. Como ha pasado con Scamacca, por ejemplo, pero es cierto que Lucas Paquetá sí se ha acoplado perfectamente a un estilo tan directo y poco propositivo. Este año, el voto de confianza apunta a ser mayor, pues han llegado nombres más rocosos y adaptables al estilo de Moyes.

El 4-2-3-1 se presume como el esquema principal.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Mohammed Kudus (43M€), Edson Álvarez (38M€), James Ward-Prowse (34,8M€), Konstantinos Mavropanos (20M€), Andy Irving (1,76M€).

Salidas: Declan Rice (116M€), Gianluca Scamacca (25M€), Nikola Vlašić (12,8M€), Arthur Masuaku (2M€), Manuel Lanzini (libre), Flynn Downes (cedido), Andy Irving (cedido).

Iker Valverde: «Es igual de cierto afirmar que el West Ham tiene mejor plantilla que el año pasado al mismo tiempo que asegurar que ha perdido a su capitán, estandarte y mejor jugador. Declan Rice ya es historia de los ‘hammers’, aunque era una baja para la que en Londres ya se venían preparando. Los mandatarios del West Ham han estado impecables exigiendo hasta el último céntimo por uno de los mejores centrocampistas del mundo, y la inversión posterior ha sido notable también.

Declan Rice, ex-jugador del West Ham. (Photo by Shaun Botterill/Getty Images)

El West Ham, como ya lo hiciera el Aston Villa cuando vendió a Grealish, optó por cubrir la baja de Rice con varios jugadores. Como era imposible acceder a un jugador de su nivel, ha acabado firmando a dos en su posición. Y muy buenos como son Ward-Prowse, que ya le ha dado puntos en este arranque de temporada, y Edson Álvarez. Y como todavía sobraban millones, ha reforzado el ataque con la llegada del talentoso Mohamed Kudus.

James Ward-Prowse, nuevo jugador del West Ham. (Photo by Eddie Keogh/Getty Images)

Se puede decir que, sorprendentemente, la gestión del West Ham a la venta de Declan Rice ha sido excelente. Se nota que era algo que ya esperaban, porque el precio de su venta ha sido el que debía ser y sus reemplazos han dado un salto de calidad notable a la plantilla. Sin que sirva de precedente, el West Ham ha hecho las cosas bien. Ahora le toca a Moyes sacarle partido a una gran plantilla».

La llegada de Mohammed Kudus es un plus competitivo para el West Ham. Pretendido por el Brighton e incluso vinculado alguna vez con el Arsenal, el camerunés es un jugador top, con nivel para big six. A esperas de ver si se abre hueco en el once, porque Jarrod Bowen y Paquetá son las estrellas de este equipo, y se ‘pisan’ en posiciones. En izquierda, fuera de sus ángulos preferentes, puede aparecer, pero… ¿qué tan rentable debe ser?

A fin de cuentas, la realidad es que un año más Lucas Paquetá será figura de este West Ham. El brasileño es un superdotado, razón por la que el Manchester City pensó en apostar por él este verano. Con Bowen de un lado, ya es más que suficiente para pensar que la calidad de los hammers abunda. Aunque sea una incógnita el techo de este equipo.

Lucas Paquetá, jugador del West Ham. (Photo by BEN STANSALL/AFP via Getty Images)

Con la zaga centra reforzada con Mavropanos, y el centro del campo revolucionado entre nombres que compensan la salida de Declan Rice, el West Ham opta por seguir creciendo, de a poco, pero creciendo. Un club que hace pocos años era de los que peleaba el descenso, ahora está más que estable en la Premier en el corto plazo, a pesar de perder una figura insignia.

Once tipo

Once tipo del West Ham. (La Pizarra del Míster)

Capítulo XX. Wolverhampton

Wolverhampton Wanderers.

Contexto y objetivos

Los que algún día estuvieron en Europa, pisando los talones del big six con valentía y ambición… ya no son lo mismo. En un caos total por el tema de Fair Play Financiero, estos Wolves son equipo de la zona baja de la tabla, aunque, por demérito de otros, es posible que se salve sin problema alguno.

Es difícil pensar que los lobos desciendan esta campaña, pero en la lucha estarán. Posiblemente, junto a los recién ascendidos y Everton, sean el club con más papeles para acabar en Championship, pero su plantilla invita a pensar que este no es el año. Con una temporada para recuperarse de todo el tema económico, este año el objetivo es mantener la categoría.

Entrenador y modelo de juego

Gary O’Neil, entrenador de los Wolves. (Photo by Harriet Lander/Getty Images)

Gary O’Neil viene de tener un rendimiento grandioso con el Bournemouth, que se consideraba una de las peores plantillas del torneo pasado. A priori, con un 4-4-2/4-4-1-1 para funcionar rápidamente con los futbolistas que posee.

Un gran potenciador para gestionar la plantilla limitada de estos Wolves y que ya conoce lo que es la lucha por la permanencia debido a su experiencia el pasado curso. Con una defensa llena de incógnitas, O’Neil intentará rescatar el mejor nivel de todos con el juego directo y las transiciones rápidas, de la mano de futbolistas corredores y ágiles, a falta de ver si los goles a favor le sonríen en un Wolverhampton muy apático desde hace años.

Mercado de fichajes y plantilla

Fichajes: Jean-Ricner Bellegarde (15M€), Santiago Bueno (12M€), Boubacar Traoré (11M€), Enso González (6M€), Matt Doherty (libre), Tom King (libre). Tommy Doyle (cedido).

Salidas: Matheus Nunes (62M€), Rubén Neves (55M€), Nathan Collins (26,85M€), Conor Coady (8,7M€), Raúl Jiménez (6,4M€), Ryan Giles (5,85M€), Hayao Kawabe (1,5M€), Matija Šarkić (1,4M€), Adama Traoré (libre), João Moutinho (libre), Diego Costa (libre), Gonçalo Guedes (cedido), Ki-Jana Hoever (cedido), Luke Cundle (cedido), Chiquinho (cedido), Chem Campbell (cedido).

Ander Iturralde: «Perdidos en el bosque junto a la Gran Muralla china.

El Wolverhampton seguramente acabará bien, a salvo; pero esto no va a durar ni para siempre ni tampoco mucho más.

El Brighton va a descender. El Brentford va a descender. El Crystal Palace va a descender. Para todos los equipos que no son los seis mejores (siete, lo de descender aleatoriamente una vez por década se acabó para el Newcastle) el descenso es el eventual destino, porque incluso uno que no ha descendido desde 1954 ha empezado la temporada sumando un punto de doce y nadie está sorprendido por ello. Hasta los clubes mejor gestionados y también el Everton descenderán porque lo más probable es que el ciclo incesante de la Premier League acabe pillando a todos. No hay suficiente masa social, suficientes ingresos económicos diferenciales, como para extinguir la posibilidad de descender para todos esos equipos que no son los siete mejores. Incluso el Leicester, tan modélico, tan coquetamente adorado por todos, no pudo evitar caer con dureza. Entre 2019 y 2021, en las 76 jornadas que se jugaron, ningún equipo pasó más tiempo clasificado entre los 4 primeros que el Leicester. Buenos jugadores, buena afición, buen entrenador, buen dueño incluso cuando tuvo que ser su hijo quien heredase trágicamente el club. Y tampoco fue suficiente para erradicar la posibilidad de descender. Por todo eso y porque son uno de los clubes más institucionalmente extraños y heterodoxos de la Premier League, el Wolverhampton va a descender. No va a convertirse en el Newcastle. Ni en el Chelsea. Ni en el Manchester City. Ni en el Tottenham. Un club de falso y dantesco vanguardismo que existe como personaje secundario en la vida de un agente de jugadores llamado Jorge Mendes. Son… muchas cosas.

El Wolverhampton va a descender, pero no esta temporada. Lo más seguro es que no. Y más viendo a Burnley, Sheffield United y Luton en las cuatro primeras jornadas. Este no debería ser el año de la muerte del lobo. Me pregunto si habrá nuevo año chino del lobo como lo hay del conejo. Estaría bien que lo hubiese. Puede que incluso lo sea este. Puede que aunque el dinero haya dejado de fluir de la misma manera por las venas de este lobo, los espíritus milenarios guíen a este club a su salvación. ¿Los espíritus milenarios del folclore chino sabrán marcar goles de fútbol? Uno pensaría que ellos no y, por ejemplo, Fábio Silva sí. Pero Fábio Silva no, a pesar de que es un jugador de fútbol, profesional. Así que la pregunta quizás no sea tan injustificada. No está demás tampoco hacer preguntas raras cuando se trata de un club cambiando de entrenador justo antes de que comience la temporada. No suele ser ese augurio de cosas buenas, pues suele ser síntoma y ni siquiera la causa del problema real. Aquí podría ser ambas cosas, pero el todavía corto transcurso de la campaña nos ha hecho pensar que a Lopetegui de menos no le van a echar demasiado. Un entrenador que de alguna manera estaba predestinado a ser el entrenador de este club, pues en 2016 estuvieron tan cerca de unirse sus caminos, pero que en realidad nunca dejó de ser de alguna manera el meme de “qué está haciendo un oso polar en Arlington, Texas”.

Eso me lleva a pensar en la gente cercana a la que he conocido y que conoce de primera mano Arlington, Texas, y pienso si alguna vez pisaré yo esa esquina del mundo. Quizás sí. La vida da muchas vueltas, al fin y al cabo. La de uno de los protagonistas de la historia actual del Wolverhampton Wanderers también. Desconozco si Gary O’Neil alguna vez ha estado en Arlington, Texas, pero lo que sí pienso y con certeza es que su idoneidad es infinitamente mayor para el papel de ser entrenador de un equipo extraño de la Premier League. Lopetegui no tengo claro si sabía exactamente qué quería extraer del hecho de ser entrenador del Wolverhampton, más allá de querer más dinero para fichajes para poder competir pues por Europa Leagues y esas cosas por las que había competido y que había ganado con el Sevilla. Para Gary O’Neil esto no es tanto una obra de vanidad, un lugar por debajo de él si no hay suficientes billetes para fichar a más jugadores; al menos para él no es un ejercicio de adorno a una carrera de éxitos europeos y despidos de Luis Rubiales que sí tenía nuestro exprotagonista de la historia. El vasco. Como Aguirre. Aunque no como Aguirre.

Se vieron campos florecer cuando el Wolverhampton era una especie de secarral bajo la lluvia durante la estación de otoño del año pasado. Nada hacía click y un entrenador del calibre de nuestro ya ex-protagonista hizo que básicamente todo lo hiciese. Pasaron de correr peligro real, inmediato, inminente de descender a ser parte del inamovible mobiliario de la mitad de la clasificación de la Premier League. Gastaron 50 millones en Matheus Cunha entre todos esos eventos. Porque estamos aquí hablando de protagonistas y ex-protagonistas cuando el Wolverhampton a su vez existe en una realidad en la que es un personaje secundario del agente más famoso de la historia del fútbol. El portugués que tenía un videoclub en los años 90 y que cuyo primer representado jugador de fútbol fue el antiguo entrenador de este club: Nuno Espírito Santo. Si es que cuando digo lo de ser un club de fútbol de la Premier un personaje secundario en la glamourosa vida de un agente de futbolistas no me lo estoy inventado ni tampoco es tan exagerada la hipérbole.

Lo que sí es exagerada es la incapacidad irrevocable de este equipo para ser eficiente de cara a portería. Jugador tras jugador ha circulado por este club desde que David Luiz tuvo la desgraciada fortuna de partirle el cráneo a Raúl Jiménez hace casi tres años. Nada ha sido igual desde entonces, ni incluso desde que tres meses antes de esa horrenda noche de noviembre, cuando el club traspasase a Diogo Jota al Liverpool. La obra, tan vivaz, tan voraz, que el antes mencionado Nuno logró crear en esta rupestre ciudad de la Black Country inglesa se estaba cayendo a pedazos. El ascenso, si bien no fue la gesta más repleta de mérito de la historia del balompié, sí que fue asombroso, brillante, estimulante en muchos sentidos. Incluso en los negativos de “qué hace un equipo financiado por tan tenaces empresarios chinos, de la mano de Jorge Mendes, ascendiendo de esta manera tan devastadora y abrumadora”. Un año después del ascenso se estaban clasificando para la Europa League. A la gente no le gustaba y la gente tenía gran parte de razón en la justificación de su desagrado existencial. Pero como tantas cosas, como la marcha tan anticlimática de Lopetegui, esto era un síntoma y no tanto una causa del problema. De la enfermedad.

Qué pensar, qué concluir de este equipo en 2023 es complicado y supongo que en gran parte por eso tú, estimado lector, estás leyendo esto. Podría estar el equipo en una situación bastante peor que la de tener como entrenador al entrenador del año de la pasada edición de la Premier League. Podrían haber fichado a un entrenador mucho, mucho peor que este. El mismo Gary O’Neil, antes de dirigir su debut, declaró cómo no necesariamente debemos esperar lo mismo de este Wolverhampton que vimos del Bournemouth la temporada anterior a esta. Porque, como él mismo quiso recalcar, este equipo cuenta con otro calibre de jugadores. Precisamente es esta clase de declaración lo que nos empuja a pensar en O’Neil como un entrenador de un carácter inminentemente camaleónico, que no va a tener unas tendencias de esas que se distinguirían hasta en la oscuridad de un bosque bajo la nocturnidad y nubes eclipsando a las estrellas.

La estrella polar, esa que te guía cuando tienes al menos una remota idea de cómo leerlas y estás perdido, debería ser el que es el mejor delantero de este equipo: Saša Kalajdžić. Un jugador envuelto en su propia historia de angustia y desgracia futbolística cuando a los 45 minutos de debutar con el Wolverhampton al comienzo de la temporada pasada se rompió su rodilla. El que iba a darles un aire nuevo, fresco, lleno de oxígeno. No fue tal y tuvieron que seguir reformulando su ataque para ir viendo qué funcionaba y qué no. Diego Costa, en el año 2023, por amor de dios, acabó haciendo acto de presencia en esta historia estrambótica. Con él de vuelta en Brasil y Fábio Silva de vuelta aquí pues han seguido las pruebas, con su error y acierto. Pero el verdaderamente capacitado para acertar y no sólo errar es Kalajdžić. Todos los demás están muy bien. Pero el finalizador certero es él. Que marcase un gol contra el Everton ya no es sólo la teoría si no la práctica impregnada sobre los tangibles. Los que van a acabar de una forma u otra dictaminando el nivel de éxito de este equipo.

Saša Kalajdžić, jugador del Wolverhampton. (Photo by Tom Dulat/Getty Images)

Esposados por las tecnicidades del Financial Fair Play de la Premier League (bueno, por eso y porque decidieron pagar 50 millones porque sí por Cunha el pasado mes de Enero) ha sido un verano incierto, carente de dirección, desprovisto del dinero que a Lopetegui supuestamente le prometieron (si es que las palabras se las lleva el viento… y encima en Wolverhampton creo que hay bastante viento). Como al final el viento y la vida se llevan a tus jugadores y pocos más importantes que Rúben Neves y João Moutinho. El latido combinado de este conjunto de jugadores que el escudo de un lobo porta sobre el pecho es lo que han sido estos dos durante los últimos seis años. Ya no están y hay algo de todos nosotros, espectadores de este equipo, entusiastas de la Premier League como competición, que se ha ido con ellos. Aunque no hay ninguna parte de nosotros que vaya a cobrar nada de lo que está cobrando Neves en Arabia Saudí. Así es la vida.

João Moutinho y Rubén Neves, ex-jugadores de los Wolves. (Photo by Gualter Fatia/Getty Images)

Con esa marcha, las entradas de João Gomes y de Mario Lemina representan lo que parece que será el centro del campo de este equipo de aquí en adelante. Pero como la pretemporada al final la hizo otro entrenador, pues seguimos viendo pruebas. Nadie lo vio, porque obviamente nadie se va a parar a ver eso, pero el Wolverhampton, en la primera ronda con equipos Premier de la Copa de la Liga, le ganó 5-0 al Blackpool de tercera división. Puede parecer un hecho irrisorio y anecdótico, pero jugaron la mayoría de los buenos. Ocurrieron cosas, eso sí, extremadamente inverosímiles como el hecho de que Matt Doherty marcase nada menos que dos goles. No jugó Lemina y sí que junto a Gomes lo hicieron en la zona medular Pablo Sarabia y Joe Hodge. Puede ser algo a lo que prestarle atención. Pero sobre todo la cuestión va a ser la de las pruebas de personal hasta que una combinación termine de cuajar. Mismamente con el cierre de mercado han tenido que reformularse ante la decisión de traspasar a Matheus Nunes al Manchester City. El futbolista más rebosante de calidad de este equipo. Pero al mismo tiempo, da la sensación, de ser un jugador lo suficientemente reemplazable para ellos. Pedro Neto, con sus defectos, con sus interminables imperfecciones y más todavía desde que volvió de su grave lesión, va a ser uno de los grandes adalides de juego de este equipo. Sea en la banda derecha o incluso en la izquierda.

Algo que este equipo no tiene son laterales muy buenos. Tiene un montón de carrileros, de laterales que no defienden muy bien, y eso puede verles acabar reorganizados de manera cuasi-permanente en un sistema de tres centrales y dos de esos defectuosos laterales ocupando los carriles exteriores. Matt Doherty (central derecho contra el Blackpool), Jonny Otto, Ryan Ait-Nouri, Hugo Bueno, Nélson Semedo… la cosa no es terrible pero es compleja. Aun así, con jugadores peores se puede argumentar que O’Neil hizo funcionar al Bournemouth. Max Kilman, tras las marchas del verano, ya es el capitán del club, el chico de la casa, la figura de liderato definitiva de este equipo. Junto a él podremos esperar a Craig Dawson, otro tampoco súper estelar central pero sí un capaz jugador de fútbol con el que salvar la categoría de la Premier League. Si José Sa vuelve a ser el buen portero que fue hace dos temporadas (donde hizo números de mejor portero de la liga; ese nivel sí que es difícil que vuelva), bien; si no, pues jugará Daniel Bentley.

Nombre el del portero suplente del equipo como el de la marca de coches de lujo. Eso que parecía en 2019 que sería el Wolverhampton para años venideros. Un producto de lujo. Decían los más autodenominadamente listos del lugar que el club caería tarde o temprano por culpa de la regulación que iría a exterminar el concepto de que un súper agente de futbolistas tuviese tanta influencia en un club de la élite de fútbol. Pero no, años después, vemos que obviamente eso no ha ocurrido. El nivel de evidenciada involucración de Mendes en el equipo ha menguado con el paso de los años. Y luego ha vuelto a asomar la cabeza como con los 50 millones por Cunha. O con Lopetegui. O con Nuno casi volviendo antes de que firmasen a Lopetegui. El glamour barato se ha disipado, la novedad ha pasado, el dinero ha dejado de entrar tan libremente y el Wolverhampton está en un limbo que en unos años acabará por empujarles a segunda división. Son uno de los últimos equipos controlados por capital chino del fútbol europeo. Las restricciones que decidió imponer el gobierno chino sobre sus empresarios aventurados en el fútbol en torno a la época de la explosión de la pandemia terminaron de cerrar ese tren de gasto y exaltación.

Los delirios de grandeza ya no están respaldados por la capacidad de gastar dinero. La muralla china se erigió de repente justo entre el Wolverhampton y el sueño de convertirse en un miembro de la élite de la Premier League. En lo que se está convirtiendo ahora el Newcastle. Ellos querían haberlo sido. En tres años, en dos, en uno o antes de que termine esta temporada O’Neil habrá sido despedido o habrá sido lo suficientemente rápido para hacer un movimiento lateral o ascendente estando todavía en la cresta de la ola y será él quien se vaya. Desde su último despido se puede decir que ha terminado en un sitio incluso mejor. En un sitio donde hay calidad de jugadores, donde la defensa es muy rara (y tienen a dos jugadores que se llaman “Bueno”, porque les debe gustar la comedia) pero a la que suponemos suficientemente capaz, donde goles cuestan encontrarlos como si un cofre del tesoro en el fondo de un océano estuvieran buscando pero donde al mismo tiempo Kalajdžić puede ser muy bueno y si él es muy bueno Cunha parecerá consecuentemente muy bueno también. Ya no van a ir a volver a jugar la Copa de Europa como hicieron en los años 50 o puede que lleguen otros dueños con más dinero y sí que lo hagan. Mientras tanto, son una manada de lobos perdida en esos bosques montañosos que se encuentran a cada lado de la Gran Muralla china».

En materia de fichajes, poco que destacar. Más allá del fichaje de Santiago Bueno, ex-central del Girona. El uruguayo puede dar un poco de frescura a la zaga y competir con Craig Dawson, que no deja de ser un futbolista con deficiencias al espacio y tendencia al error. Bueno es pura actitud calmante y seguridad detrás, que posiblemente sea una combinación positiva para Max Kilman.

Santiago Bueno, nuevo jugador de los Wolves. (Photo by Octavio Passos/Getty Images)

Once tipo

Once tipo del Wolverhampton. (La Pizarra del Míster)

A todos los que llegaron hasta acá, ¡muchas gracias por leer!

LLDLT | Alexis Guanchez

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